La Cámara de Diputados aprobó parcialmente la nueva Ley de Biocombustibles, que fija un corte obligatorio del 12 % de bioetanol en la gasolina, en medio de un intenso debate que reúne a representantes del sector energético, agroindustrial y ambiental.

Refinación al límite

Argentina supera los 900 000 barriles diarios de producción de crudo, un hito histórico. Sin embargo, la capacidad de refino del país está saturada y no existen planes inmediatos de ampliación, lo que obliga a seguir importando naftas y a gastar dólares del Banco Central.

Etanol competitivo y por encima del mandato

A pesar del requisito legal, varias refinerías están mezclando etanol en niveles superiores al 12 % exigido, alcanzando hasta el 15 %. Según datos de la industria, esta decisión responde a la rentabilidad del biocombustible, que ayuda a contener los precios en el surtidor y mejora la calidad del combustible al actuar como aditivo oxigenante y mejorador de octanaje.

Impacto en la balanza comercial

El proyecto de ley busca reducir la dependencia de naftas importadas, lo que se traduce en un ahorro de divisas. Las exportaciones de bioetanol y sus coproductos podrían alcanzar los US$ 41,497 millones en la cosecha 2027, según proyecciones oficiales.

Alimento versus energía

Solo el 3 % de la cosecha nacional de maíz se destina a la producción de etanol y sus subproductos, cifra muy inferior al 20 % de Paraguay, al 40 % de Brasil y al más del 40 % de Estados Unidos. El proceso genera además proteína, aceite y CO₂ biogénico, ampliando las posibilidades de uso del grano.

Perspectivas y próximos pasos

El marco regulatorio mantiene un piso obligatorio por razones técnicas y de seguridad energética, pero abre un mercado libre donde el consumidor decide la mezcla. La expansión de vehículos flexibles, capaces de usar hasta el 100 % de etanol, ampliará la oferta de combustibles más limpios.

En conclusión, la nueva normativa pretende combinar seguridad energética, competitividad y desarrollo federal, mientras el país evalúa cómo equilibrar la producción agropecuaria con la demanda energética.