NorthPoint Development, una compañía de infraestructura tecnológica, envió en junio a los habitantes de Hazle Township, Pensilvania, una propuesta que incluye un pago de $10.000 por hogar a cambio del aval para un proyecto de 526 hectáreas destinado a albergar un centro de datos de inteligencia artificial.

Oferta económica

El monto total de la compensación directa asciende a $45 millones, según documentos obtenidos por el Wall Street Journal. Además, la firma anunció una inversión adicional de $120 millones a distribuir en los próximos 15 años para financiar escuelas, servicios de emergencia y la policía municipal, siempre que el proyecto obtenga la autorización final.

Reacción de los vecinos

La mayoría de los residentes consultados se mostró en contra de la iniciativa, calificándola de intento de compra de apoyo. > "Están intentando crear una brecha entre los residentes de Hazle Township que están directamente afectados por el centro de datos", señaló Ed Parks, propietario de una casa contigua al terreno propuesto.

Los vecinos expresaron temores sobre ruido, aumento del consumo de agua y energía, y una posible devaluación de sus propiedades. Muchos describieron la oferta como una forma de soborno, argumentando que $10.000 resultan insuficientes frente a los riesgos percibidos.

Argumentos de la empresa

Brent Miles, director de marketing de NorthPoint, defendió la medida como respuesta a la pregunta «¿qué gano yo con esto?». > "Creemos que es una propuesta bastante radical y de vanguardia", afirmó Miles en declaraciones recogidas por TechSpot.

Miles sostuvo que la compensación directa busca equilibrar los beneficios del proyecto con las preocupaciones de la comunidad.

Contexto y controversia nacional

El debate en Hazle se inserta en una discusión más amplia en EE. UU. La administración anterior eximió a los centros de datos de IA de ciertos requisitos medioambientales, lo que ha generado críticas por posibles contaminaciones de ríos y plantas de tratamiento de agua. Casos documentados de instalaciones similares incluyen reportes de náuseas y mareos vinculados al ruido de turbinas de gas.

Hazle Township había rechazado el proyecto el año pasado por cuestiones de zonificación y mantiene una moratoria temporal sobre la construcción de centros de datos. La propuesta de NorthPoint queda pendiente de una nueva evaluación por parte de las autoridades locales.