El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, anunció este sábado que la provincia declarará la emergencia meteorológica por seis meses frente a las lluvias intensas previstas por el fenómeno de El Niño. La decisión llega en medio de una jornada complicada: anegamientos, rutas cortadas y localidades incomunicadas, con Rincón de los Sauces como el punto más crítico.

La medida apunta a dos frentes. Por un lado, la administración provincial destinará fondos a obras pluvioaluvionales, es decir, a infraestructura para conducir y contener el agua de lluvia y de crecidas. Por el otro, reforzará la asistencia y la prevención en las localidades que podrían quedar expuestas a contingencias climáticas.

Lluvias que no se veían en décadas

Figueroa describió un escenario poco habitual. Según dijo, las precipitaciones previstas tienen características extraordinarias y alcanzan a sectores que no registraban semejante caudal de agua desde hace décadas.

"Se están llenando cañadones que hace 70 años no recibían esta cantidad de agua", afirmó el gobernador.

El mandatario sostuvo que la infraestructura existente puede colapsar ante lluvias de esa magnitud. Por eso, planteó que el Estado debe priorizar la asistencia a la población y las tareas preventivas. En esa línea, recorrió distintos puntos del territorio para estudiar el fenómeno.

"Es muy complejo y no hay infraestructura que soporte las abundantes precipitaciones que produce", señaló.

La represa, un proyecto de largo plazo

Ante la crecida del río Neuquén, Figueroa consideró necesaria la construcción de una represa de gran escala sobre ese cauce. Sin embargo, aclaró que se trata de una obra de alto costo y de ejecución prolongada.

"Hace 20 años que no se hace una represa en nuestro país", recordó.

La posible obra se sumaría a las medidas que la provincia evalúa para reducir los efectos de eventos extremos en los próximos meses.

Un comité técnico y científico

El miércoles, el Gobierno neuquino reunió a un comité integrado por equipos técnicos, científicos y organismos especializados. El objetivo fue identificar las áreas vulnerables y organizar la respuesta ante los efectos de El Niño.

El ministro jefe de Gabinete, Juan Luis Ousset, afirmó que la planificación anticipada es central para definir medidas frente a los pronósticos meteorológicos.

"La única manera de tomar decisiones acertadas es con tiempo, planificación y equipos técnicos al servicio de la ciudadanía", sostuvo.

El comité articulará tareas entre la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgo, Vialidad Provincial, las fuerzas de seguridad y equipos técnicos. También participan la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) y Recursos Hídricos. Ousset aclaró que el impacto no será uniforme en toda la provincia y que las acciones se organizarán según las necesidades de cada zona.

"No hay infraestructura capaz de absorber situaciones meteorológicas de estas características, pero hay que estar preparado", concluyó.

Rutas cortadas y un hospital con problemas

Este sábado, la provincia atravesó una jornada marcada por anegamientos, cortes de rutas y localidades aisladas. Rincón de los Sauces, en el área de Vaca Muerta, fue el sector de mayor complejidad por la interrupción de sus accesos terrestres.

Las rutas provinciales 5 y 8 quedaron intransitables al mismo tiempo, lo que cortó el ingreso y la salida por vía terrestre. El punto más afectado fue la ruta provincial 5, a la altura del arroyo Carranza. Una crecida arrastró materiales y estructuras de la obra de un nuevo puente, destruyó los desvíos montados en el sector y alcanzó a varios vehículos.

La situación también generó preocupación en el hospital local por la disminución de insumos para sectores como Oncología. La circulación comenzó a normalizarse después de los cortes preventivos dispuestos durante la noche del viernes 23 de octubre, pero el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantenía alertas amarillas y naranjas. Las autoridades advirtieron que los próximos cinco a siete días requieren especial atención.