El 28 de septiembre de 2026, el presidente Javier Milei informó que Argentina iniciará un proceso de arbitraje internacional contra el Reino Unido por la explotación del Proyecto Sea Lion en la cuenca Malvinas Norte. La medida se sustenta en la Convención sobre el Derecho del Mar y busca obligar a Londres a suspender las actividades petrolíferas en un plazo de dos semanas, bajo apercibimiento de acudir al Tribunal Internacional del Derecho del Mar.

"Instruí a la Cancillería y a nuestros equipos jurídicos a iniciar el arbitraje internacional contra el Reino Unido", señaló Milei en su cuenta de Twitter.

Marco legal y procedimiento

El arbitraje está contemplado en el Anexo VII de la Convención de la ONU, que permite a un Estado demandar a otro por violaciones al derecho marítimo. Según el gobierno argentino, la extracción unilateral de recursos en las islas constituye una infracción al derecho internacional y genera un perjuicio irreversible a la soberanía nacional.

Contexto político y económico

La decisión se produce en un contexto de deterioro económico, con indicadores que apuntan a una recesión y a menos de un año de las próximas elecciones presidenciales. Analistas señalan que el recurso al nacionalismo malvinero busca reforzar la popularidad del mandatario en un escenario electoral incierto.

En la Asamblea General de la ONU, Milei calificó de ineficaz a la organización por no lograr que el Reino Unido abra negociaciones, pese a la resolución de la propia ONU que insta al diálogo. Sin embargo, el gobierno insiste en que la vía diplomática y pacífica sigue siendo la preferente para resolver la disputa.

El anuncio también ha generado reacciones en la comunidad internacional, aunque el Reino Unido aún no ha respondido oficialmente al ultimátum argentino.