El presidente Javier Milei acusó este lunes a parte del personal civil de la Quinta Presidencial de Olivos de realizar un supuesto “espionaje interno” y, en las últimas 48 horas, despidió a 12 empleados, sustituyéndolos por militares.
Motivo del despido
Según fuentes cercanas al mandatario, se sospechó que mozos y personal de limpieza estaban filtrando datos y “comiéndole la carne” al presidente. > "Estamos ante un momento de paranoia total", comentó una fuente que sigue de cerca la agenda de Milei.
Reemplazo por la Casa Militar
El gobierno emitió un comunicado indicando que la Casa Militar asumirá la seguridad y la gestión administrativa de la residencia. La orden de Milei fue clara: “Que los mozos sean militares”. A partir de ahora, cocineros y limpiadores serán efectivos armados, sin nuevo personal civil.
Rol de Mario Suli
Varias fuentes apuntan a Mario Suli, mano derecha del presidente, como quien influyó en la decisión. > "Suli, que no terminó la secundaria, le llenó la cabeza de que lo espiaban y le comían la carne", revelaron informantes.
Contexto institucional
El comunicado oficial menciona que la transferencia de funciones a la Casa Militar se completará en 60 días, bajo la Ley de Defensa Nacional. La medida se enmarca en la “escalada de la inseguridad a nivel global” y la próxima visita del Papa León XIV, que requerirá mayor control logístico y de personal.
Consecuencias para el resto del personal
Los empleados que no fueron despedidos volverán a la Casa Rosada. La reestructuración busca reducir la plantilla y centralizar la seguridad en todos los lugares donde se encuentre el presidente, tanto en territorio nacional como en el exterior.