El Gobierno argentino, junto a socios locales, lanzó hace un año la iniciativa de construir centros de datos en la Patagonia para proveer capacidad de cómputo a OpenAI, con una inversión estimada de $25 mil millones. A la fecha, no se ha definido ni el esquema de financiación ni los contratos necesarios, y la obra no ha comenzado.

Estado del proyecto

Los detalles operativos del megaproyecto permanecen opacos. Las empresas involucradas no han publicado plazos ni hitos de ejecución, y la comunidad tecnológica sigue a la espera de una hoja de ruta concreta.

Escasa información oficial

Clarín intentó obtener respuestas de autoridades, compañías y expertos del sector, pero la mayoría de los contactos no ofrecieron datos claros. La falta de declaraciones oficiales genera incertidumbre sobre la viabilidad y el calendario del plan.

Expectativas y presión política

El presidente Milei ha reiterado su compromiso con la creación de un “polo de inteligencia artificial” en el país, pero la ausencia de avances palpables alimenta críticas de analistas que señalan la necesidad de una mayor transparencia y garantías de inversión.

Próximos pasos

Se espera que en los próximos meses el Gobierno publique al menos un borrador de los contratos o una convocatoria pública que permita avanzar en la fase de construcción. Mientras tanto, el proyecto sigue sin señales visibles de progreso.