El exministro de Economía Martín Guzmán, acompañado del Nobel de Economía Joseph Stiglitz, publicó este domingo un artículo en Project Syndicate con tres líneas de acción para “rediseñar” al Fondo Monetario Internacional. En la misma jornada, durante una entrevista en Radio Splendid, el economista analizó la política macroeconómica del presidente Javier Milei.
Propuestas para el FMI
Guzmán y Stiglitz plantean revisar los criterios de condicionalidad del FMI, ampliar los escenarios de los programas más allá del “caso base” y garantizar que los planes cuenten con apoyo político que supere al gobierno que los firma.
"Los programas deben ser flexibles y respaldados por consensos políticos duraderos", señaló Stiglitz.
Elogio y reclamo a la estrategia antiinflación
Guzmán reconoció que la decisión de Milei de centrar la política macro en la inflación a partir de diciembre 2023 era necesaria. "Poner la inflación como prioridad era imperativo para ordenar las cuentas públicas", afirmó.
Sin embargo, advirtió que la forma de atacar la inflación provocó desequilibrios en la producción urbana. Según sus datos, la caída de la industria y la construcción en julio redujo la recaudación fiscal, complicando el mantenimiento del superávit.
Problemas de ingresos y morosidad
El exministro destacó que la caída de los ingresos familiares y la volatilidad de las tasas de interés elevaron la morosidad a niveles récord. "Celebrar la baja de la inflación es fácil, pero la gente está viendo sus ingresos deteriorarse", puntualizó.
Criticó también la promesa de un “boom de consumo” anunciada por Milei, argumentando que sin aumento de salarios o crédito, la demanda no puede crecer.
Inversión y futuro de la actividad urbana
Guzmán sostuvo que la inversión privada no se disparará en áreas urbanas sin un mercado activo. "Incrementar la inversión en energía no se traduce inmediatamente en más empleo ni salarios", explicó.
Propuso que el Estado impulse la actividad, pero advirtió que hacerlo requiere recursos sin agrandar el déficit, lo que implicaría revisar la política impositiva, una medida que el gobierno actual ha evitado.
Balance de la política de ajuste
Según Guzmán, el gobierno subestimó la velocidad de la caída de la inflación y sobrestimó el impacto positivo de recortes de impuestos a los sectores de mayor capacidad contributiva, al tiempo que redujo gastos clave en inversión pública. "El ancla del tipo de cambio también generó presión sobre sectores que perdieron demanda", concluyó.
"El ajuste fiscal no puede hacerse a costa de la actividad productiva urbana", recapituló Guzmán.
El artículo y la entrevista dejan en claro que, para que la economía recupere dinamismo, será necesario combinar una política monetaria creíble con un plan de inversión pública sostenible y una revisión de los criterios del FMI que favorezca la estabilidad democrática.