Un estudio conjunto de economistas de la Universidad de Illinois y la Universidad de Ohio anticipa que, para la campaña agrícola 2026/27, los márgenes de los productores en la zona núcleo de EE.UU. volverán a ser positivos, rompiendo una racha de resultados negativos que se extendió desde 2023.
Rentabilidad proyectada
El modelo, que asume una rotación de cultivos 50/50 entre maíz y soja en áreas de alta productividad de Illinois, estima una ganancia neta de $217 por hectárea en 2026 y de $150 por hectárea en 2027. Estas cifras superan el promedio negativo registrado entre 2023 y 2025, aunque siguen por debajo de los niveles históricos de rentabilidad.
"Si bien estas proyecciones de rentabilidad positiva representan un cambio favorable respecto a los años anteriores, aún se mantienen por debajo de los niveles de rentabilidad neta media a largo plazo", señaló el informe.
Costos y subsidios
El estudio incorpora costos financieros, amortizaciones y arrendamientos, y advierte que los precios de fertilizantes y combustible, impulsados por la guerra en Irán, elevarán los costos de producción en 2027. Aun así, el USDA prevé un mayor ingreso para el sector agropecuario gracias a una ola de subsidios estatales.
Los intereses y la demanda de crédito operativo continúan en ascenso, pero el alquiler promedio de tierras en efectivo se mantendrá estable entre 2026 y 2027, con una ligera tendencia a la baja que ya se observó entre 2024 y 2025.
Riesgos y oportunidades
Los analistas advierten que una caída inesperada de los precios de los granos podría revertir rápidamente los márgenes positivos, convirtiéndolos en pérdidas. Recomiendan fijar precios por encima del promedio habitual al momento de la cosecha de 2026 y explorar coberturas rentables para la producción de 2027.
En resumen, aunque los costos seguirán presionando, la combinación de precios más altos y subsidios estatales abre una ventana de rentabilidad para los agricultores estadounidenses en los próximos dos años.