Adrián Ravier se convirtió en el segundo vocero de la administración mileista hace un mes, en medio del caos comunicacional generado por la situación de Manuel Adorni. Su llegada fue vista como una bocanada de aire fresco, pero rápidamente surgieron dudas sobre su performance.

La situación se agravó cuando Ravier dijo que el dólar podría llegar a $1700 o $1800 dentro de unos meses. Esto generó un fuerte malestar en la Casa Rosada, donde el equipo del gabinete admite que sus errores complican la gestión.

Ravier se mostró con un estilo diferente al de su antecesor, pero rápidamente surgieron luces de alerta internas. Cometió errores en conferencias de prensa y falta de respuestas. Sus dichos en Carajo sobre la cotización del dólar fueron de otro tenor.

Reacciones en el oficialismo

Una importante voz del oficialismo consideró que Ravier no parece entender que es el vocero del gobierno y que lo que dice no es su palabra como economista, sino la palabra del Gobierno. Otros señalaron que el impacto del error en un tema como el del dólar es significativo en la economía argentina.

Consecuencias

Pese al malestar y la suma de desatinos, nadie imagina que Ravier deje de salir en los medios o de dar conferencias de prensa. Sin embargo, se espera que sea más cuidadoso en sus declaraciones y respuestas.

El presidente Javier Milei no pedirá la renuncia de Ravier, según fuentes del oficialismo. Ravier seguirá en su cargo, pero con una mayor presión para mejorar su desempeño.