Aleksander Madry anunció que regresa a OpenAI para trabajar junto al científico jefe Jakub Pachocki en los riesgos de seguridad de una inteligencia artificial cada vez más capaz. La vuelta se conoce meses después de su salida, en mayo de 2026, y en medio de una serie de incidentes y advertencias internas sobre la seguridad de los modelos de la empresa.
Madry comunicó la decisión en X y describió su alejamiento como algo que "terminó pareciéndose más a un año sabático". Según explicó, cuando se fue sintió que lo prioritario era enfocarse en hacer que la IA fuera más útil para la gente.
"Desde entonces entramos en un régimen distinto de avance de la IA, uno en el que resolver bien los desafíos de seguridad de una IA cada vez más capaz tiene que volverse una prioridad central", escribió Madry en la misma red social.
El pedido de Pachocki y el respaldo de Altman
Pachocki contó que fue él quien le pidió a Madry que volviera para trabajar en "preguntas sobre el ritmo y las implicancias del avance" de la tecnología y en cómo eso debería influir en la estrategia de OpenAI. "Valoro su criterio y me alegra tenerlo de nuevo en el equipo", publicó.
El director ejecutivo de la compañía, Sam Altman, también celebró la noticia. "Estoy muy agradecido de que Aleksander haya aceptado nuestro pedido de encargarse de esto; los desafíos de seguridad que tenemos por delante mientras enfrentamos la superinteligencia son inmensos", afirmó en X.
Madry había llegado a OpenAI en 2023 para liderar Preparación, el equipo creado ese año para evaluar riesgos catastróficos de los modelos más avanzados: amenazas cibernéticas, biológicas y la posibilidad de que los sistemas actúen con mayor autonomía. A mediados de 2024 fue reasignado a un rol centrado en el razonamiento de la IA. Antes de la empresa dirigió el Centro de Aprendizaje Automático Desplegable del MIT y sigue en licencia de su cargo de profesor allí.
El caso Astra y el nivel "Crítico"
El regreso de Madry se produce después de que OpenAI calificara en septiembre de 2026 a Astra, uno de sus modelos en desarrollo, con el nivel "Crítico" de capacidad cibernética bajo su Marco de Preparación. Es el primer modelo al que le asigna ese nivel.
De acuerdo al comunicado de la empresa, esa calificación implica que, con las herramientas y el acceso adecuados, Astra puede encontrar fallas de seguridad desconocidas y desarrollar formas de explotarlas en muchos sistemas bien protegidos sin que una persona guíe cada paso. La compañía dijo que retrasó partes del desarrollo y el lanzamiento del modelo mientras reforzaba y probaba protecciones contra el mal uso y las acciones no autorizadas.
Preparación, el área que Madry dirigió, es justamente la que evalúa ese tipo de capacidades cibernéticas, además de riesgos biológicos y de autonomía. Su vuelta le da a OpenAI una figura con experiencia directa en ese marco de evaluación justo cuando enfrenta su primer caso de un modelo calificado en el nivel más alto de riesgo.
Salidas y advertencias internas
La vuelta de Madry ocurre en medio de una serie de salidas y advertencias de empleados vinculados a la seguridad de OpenAI. A comienzos de octubre de 2026, David Robinson, quien lideraba la redacción de los reportes de seguridad que acompañaban cada lanzamiento importante de la empresa, renunció y publicó un ensayo en The Atlantic titulado "Dejé OpenAI porque su cultura está rota".
En ese texto, Robinson escribió que las empresas de IA, incluida OpenAI, "no están siendo lo suficientemente cuidadosas" al desarrollar sistemas cada vez más capaces.