Una investigación de la plataforma El Destape, que revisó la prensa regional de Argentina durante la última semana, reveló diferencias marcadas en la forma en que se cubre al presidente Javier Milei y al gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof.
Metodología
El equipo analizó alrededor de 4 000 medios y periodistas de 500 localidades en las 23 provincias, identificando 678 notas sobre dirigentes nacionales publicadas por 170 medios diferentes. El objetivo fue medir la cantidad y el tono de las menciones en el ámbito local, fuera de los grandes conglomerados de capital.
Resultados generales
En el conjunto de la muestra, Milei apareció cuatro veces más que Kicillof. Sin embargo, cuando la mención incluye una valoración, tres de cada cuatro resulta crítica. Por el contrario, Kicillof obtuvo un equilibrio entre menciones positivas y negativas, y en los artículos vinculados a las elecciones de 2027 su tono se inclinó a favor: 15 referencias favorables frente a 1 desfavorable.
"Milei aparece cuatro veces más que Kicillof en la prensa regional, pero la mayoría de esas menciones son críticas", señaló el informe de El Destape.
En el caso del espacio político de Milei, La Libertad Avanza, se registraron 11 menciones negativas y solo una positiva. El Partido Justicialista, por su parte, mostró una valoración positiva frente a siete negativas.
Variaciones por región
En Buenos Aires, la capital de la provincia, la mitad de las referencias a Milei fueron negativas, mientras que Kicillof recibió 10 menciones favorables, 10 desfavorables y 38 neutras. En la Patagonia, las críticas al presidente descendieron al 22,5 %, predominando menciones neutrales; las positivas apenas superaron el 10 %. En el NEA, la proporción de críticas subió al 52 %.
Kicillof mantuvo una imagen positiva fuera de su provincia: de 22 menciones vinculadas a 2027 en medios no bonaerenses, 8 fueron favorables y 14 neutrales, sin ninguna negativa.
Implicancias electorales
El estudio sugiere que, aunque Milei domina la agenda mediática regional, su exposición está acompañada de un fuerte escrutinio, especialmente cuando se discuten sus planes de reelección. Kicillof, en cambio, logra un trato más benigno cuando su nombre se asocia al futuro electoral, lo que podría influir en la percepción de los votantes fuera de Buenos Aires.