La cuenta regresiva para el desembarco de León XIV en el país ya está en marcha. A 16 días de su llegada a Buenos Aires, prevista para el domingo 8 de noviembre a las 16.30, la organización de la visita entró en una fase decisiva: comenzaron a circular las invitaciones para los encuentros con el pontífice y la Santa Sede no pidió suspender ni reducir ninguna actividad.
El dato despeja los interrogantes que había dejado su operación pulmonar. Fuentes eclesiásticas vinculadas a la recepción confirmaron que la coordinación con los equipos vaticanos nunca se interrumpió, ni siquiera durante la internación del Papa, y que el cronograma previsto se mantiene tal como estaba.
El mensaje que llegó desde Roma
El impulso anímico llegó desde la plaza de San Pedro. Durante la audiencia general del miércoles, una pareja argentina de recién casados le dijo al Papa que lo esperaba en el país. León XIV sonrió y respondió: "Argentina, allá vamos".
La frase, pronunciada pocos días después de recibir el alta médica, no constituyó una confirmación formal del Vaticano. Sin embargo, quienes trabajan en la organización la tomaron como una señal alentadora de que el itinerario se cumplirá.
Dos citas clave el lunes 9
Las convocatorias que empezaron a distribuirse corresponden a dos actividades institucionales del lunes 9 de noviembre. La primera será en la Universidad Católica Argentina (UCA), en Puerto Madero, a las 16.10: un encuentro con dirigentes sindicales, empresarios, trabajadores y referentes de movimientos sociales centrado en el mundo laboral.
El pontífice viene subrayando ese eje desde el inicio de su pontificado, con atención a los cambios en las condiciones de empleo, la dignidad de los trabajadores y el impacto social de las transformaciones tecnológicas.
Más tarde, a las 18.45, la Catedral Metropolitana será escenario de las Vísperas, una oración litúrgica que León XIV compartirá con el Episcopado argentino y los equipos sinodales. Cada diócesis asistirá con tres representantes laicos, según precisaron las fuentes consultadas.
Acreditaciones y credenciales en marcha
Ambos encuentros exigen acreditación previa y autorización para ingresar a los sectores reservados. El procedimiento obliga a enviar las nóminas con anticipación para las verificaciones de seguridad, y ya comenzó la impresión de credenciales para los periodistas que cubrirán la visita.
Durante los días de la intervención quirúrgica el ritmo de las inscripciones había bajado, por la cautela de quienes buscaban participar. Con el alta médica, las tareas recuperaron velocidad.
La avanzada vaticana, en camino
Otro punto confirmado es el próximo arribo de funcionarios y agentes especializados del Vaticano, que supervisarán los dispositivos de seguridad, ceremonial y logística. Parte de ese equipo se instalará en Buenos Aires alrededor del 2 o 3 de noviembre, tras completar tareas en otros destinos de la gira sudamericana, y permanecerá en el país hasta la llegada del pontífice.
El despliegue abarca equipos en Uruguay, Argentina y Perú, los tres países incluidos en el viaje programado entre el 6 y el cierre de la gira. Con el programa sin recortes y las invitaciones en circulación, la Iglesia argentina trabaja contra reloj para tener todo listo antes del 8 de noviembre.