La privacidad de los activos financieros seguirá disminuyendo en los próximos años. Dos procesos clave están en marcha: una mayor voracidad fiscal y una cartelización fiscal cada vez más amplia, junto con la pérdida sostenida de privacidad sobre los patrimonios.
El intercambio internacional de información sobre activos financieros ya está en marcha. El sistema FATCA en Estados Unidos y el Estándar Común de Información (CRS) en el resto del mundo son ejemplos de esto. Sin embargo, la información sobre activos financieros es solo la primera etapa de un proceso más amplio.
Nuevos objetivos: criptoactivos e inmuebles
El intercambio de información sobre criptoactivos comenzará en 2027 para 48 países y se expandirá a otros 27 en 2028, incluyendo a Estados Unidos en 2029. Esto muestra la velocidad del cambio en la coordinación internacional. Además, 26 países ya han firmado un acuerdo para compartir información sobre activos inmobiliarios, lo que cambia la situación para quienes tienen propiedades en el extranjero.
La planificación patrimonial se vuelve un terreno de actualización constante, donde anticipar los próximos movimientos regulatorios es tan importante como cumplir con las normas vigentes. La coordinación internacional y el intercambio de información reducen las alternativas para resguardar activos fuera del radar, ya sea a través de cuentas, criptomonedas o inmuebles.
Impacto y desafíos
La privacidad patrimonial, tal como se entendía hasta ahora, seguirá reduciéndose. Los contribuyentes deben adaptarse a estos cambios y buscar nuevas estrategias para preservar su autonomía financiera. La creciente coordinación entre jurisdicciones fiscales y el intercambio de información hacen que la planificación patrimonial sea cada vez más compleja.
La expansión regulatoria no es casualidad, sino resultado de la creciente coordinación entre países. Los contribuyentes deben estar preparados para enfrentar estos desafíos y buscar asesoramiento especializado para navegar en este nuevo entorno.