El precio de la soja tuvo una fuerte caída este lunes en Chicago y perdió toda la recuperación que había acumulado la semana pasada. La posición agosto cayó US$14,51 por tonelada y cerró en US$444,05. Según los especialistas, la baja respondió a una combinación de factores: la distensión en Medio Oriente hizo retroceder el precio del petróleo y de los aceites vegetales, mientras que nuevos pronósticos de lluvias para las principales zonas agrícolas de Estados Unidos mejoraron las perspectivas para la producción de soja y maíz.

En el mercado argentino, la baja tuvo un impacto mucho menor. En Rosario, la posición agosto cerró en US$342 por tonelada, con una caída de US$6, menos de la mitad del retroceso registrado en Chicago. Los analistas atribuyen esa diferencia no solo a que Estados Unidos reaccionó con más fuerza por el peso que tiene la industria de los biocombustibles, sino también a que en la Argentina muchos productores no necesitan vender soja porque tienen otros granos para obtener liquidez y prefieren esperar mejores precios.

Análisis de los expertos

Eugenio Irazuegui, analista de Zeni, señaló que la caída estuvo vinculada principalmente a “la debilidad del petróleo y los activos energéticos por cierto optimismo en los esfuerzos diplomáticos tras el cese de los ataques en Medio Oriente”. Lorena D’Angelo, analista de AZ-Group, coincidió en que la combinación de un menor riesgo geopolítico y mejores perspectivas climáticas dio vuelta la tendencia del mercado.

Impacto en el mercado

Nehuén López, analista de Grassi SA, sumó que los fondos de inversión aprovecharon la fuerte suba de la semana pasada para tomar ganancias, lo que aceleró la caída de los precios. El aceite de soja llegó a perder hasta US$63 por tonelada, una baja del 4,15%. En cuanto al menor impacto en la Argentina, López sostuvo que Estados Unidos reaccionó con mayor intensidad por el peso que tiene el complejo sojero y la producción de biodiésel.

El Gobierno convocó a una reunión para acelerar una definición clave por las semillas, lo que podría influir en el mercado de la soja en el futuro.