Un mercado global en constante evolución
El consumo de proteínas cárnicas en todo el mundo está en alza, lo que ha generado un aumento en la demanda de harina de soja. Esto se debe, en gran parte, al crecimiento de la producción de carne aviar en países como Brasil y EE.UU.
'La producción de carne aviar es un gran consumidor de maíz y harina de soja', afirma un experto en el sector.
La situación en Argentina
Pero, ¿por qué la soja argentina es tan barata? La respuesta se encuentra en la política tributaria del país. El derecho de exportación del 24% sobre el valor FOB de la soja impide que la siembra de este cultivo sea viable en gran parte del territorio argentino.
Un subsidio indirecto
Este impuesto distorsivo beneficia a los productores de EE.UU. y Brasil, que pueden vender su soja a un precio más competitivo. Si no existiera este impuesto, la oferta argentina de soja aumentaría sustancialmente, lo que haría inviable la siembra de este cultivo en vastos sectores de Brasil y EE.UU.
Un cambio cultural
El aumento en el consumo de proteínas cárnicas se debe, en parte, a un cambio cultural asociado a una transición generacional. Esto ha generado un aumento en la demanda de harina de soja, lo que ha beneficiado a los productores de EE.UU. y Brasil.