Un joven de 17 años se desplaza diariamente en moto por caminos rurales destruidos para llegar al colectivo escolar. Su padre, Javier Romero, es puestero en una cabaña en el partido de Magdalena y denuncia el abandono total de la zona.
La realidad del abandono
La familia de Javier vive en una zona rural de Punta Indio, donde las tareas cotidianas se vuelven imposibles debido al mal estado de la red vial. Javier afirma que "es un abandono total. No me parece que sea algo imposible de hacer, lo que falta es voluntad".
La lucha por la supervivencia
La familia de Javier debe planificar minuciosamente cada movimiento para no quedar varada o demorar horas. El joven hijo de Javier utiliza una motocicleta para llegar al colectivo escolar, ya que los caminos están destruidos y el auto de la familia no puede sortear los pozos y roturas.
El contraste con la vecina Magdalena
Javier destaca el contraste entre la zona de Magdalena, donde los caminos están bien mantenidos, y la zona de Punta Indio, donde no se ha realizado ningún mantenimiento en 9 años. "En Magdalena hay un mantenimiento espectacular y las calles están hermosas. Pero, en la zona que corresponde a Punta Indio, nunca jamás pasó una máquina", afirmó.
La búsqueda de soluciones
Javier ha reunido firmas para pedirle al intendente de Punta Indio que arregle los caminos, pero no ha obtenido respuesta. La familia se siente afortunada cuando puede moverse por sus propios medios, ya que en ocasiones deben depender de la ayuda de vecinos para obtener alimentos y otros suministros necesarios.
"Cuando la cosa se complica, es el encargado de la cabaña o algún vecino con 4×4 el que les lleva comida, las garrafas o lo que sea necesario", describe Javier.
La situación de la familia de Javier es solo un ejemplo de la lucha diaria por sobrevivir en una zona abandonada y olvidada por las autoridades.