La agroindustria argentina tiene una ventana de oportunidad en el horizonte de la próxima década. Así lo indica un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, que proyecta un aumento del 13,3% en el valor de la producción agropecuaria a nivel mundial en ese período.

El dato importa porque marca el terreno donde el país puede jugar con ventaja: la entidad rosarina sostiene que Argentina está en condiciones de encabezar la expansión de las exportaciones de harinas proteicas y aceites vegetales. A eso se suma el potencial de crecimiento en las ventas externas de cereales, carne vacuna y leche en polvo.

Los productos con mayor proyección

El informe pone el foco en los complejos que ya son fuertes en la canasta exportadora nacional. Las harinas proteicas y los aceites vegetales aparecen como los rubros con mayor capacidad de liderazgo, mientras que los cereales, la carne vacuna y la leche en polvo completan el mapa de oportunidades.

La proyección se apoya en una tendencia de fondo: la demanda mundial de alimentos seguirá creciendo en la próxima década y empujará el valor de lo que se produce en el campo. Ese escenario es el que la Bolsa de Comercio de Rosario describe como favorable para el entramado agroindustrial argentino.

Qué se juega el país

El informe no se limita a describir el contexto global: también traza una hoja de ruta para el sector local. La posibilidad de ganar participación en los mercados internacionales depende de cómo se aproveche esa demanda creciente en los próximos años.

El trabajo de la entidad rosarina se conoce en un momento en que la agroindustria busca consolidar su lugar entre los principales proveedores mundiales de alimentos. La proyección de la Bolsa de Comercio de Rosario coloca a la próxima década como el plazo clave para medir si esas oportunidades se concretan.