Jorge Brito, presidente de Banco Macro, se pronunció en el evento “Industriales de Corazón”, organizado por La Fábrica Podcast y el Movimiento Industrial, para analizar la situación de la morosidad en el sistema crediticio argentino. Indicó que, tras haber tocado un punto crítico, la tendencia comienza a revertirse.
"Tocamos el rojo y volvimos al amarillo", afirmó Brito.
Evolución reciente de la morosidad
Según datos de la Central de Deudores (Cendeu) del BCRA, el indicador de irregularidad del crédito a los hogares alcanzó 12,8 % en mayo de 2026, su nivel más alto en más de veinte años, y descendió ligeramente a 12,7 % en junio. Brito explicó que la mejora proviene de los créditos más nuevos, que presentan una morosidad significativamente menor que el stock acumulado del segundo y tercer trimestre de 2025.
Alcance del problema
El ejecutivo estimó que alrededor de 3 millones de argentinos están afectados en el segmento no bancario, mientras que cerca de 1,5 millones presentan dificultades exclusivamente con bancos. El 14 % de los clientes bancarios registra algún nivel de incumplimiento. En el sector no bancario, la morosidad llegó a 33 % en junio, casi tres veces la cifra del 7,6 % observada en la banca tradicional.
Causas estructurales
Brito atribuyó el deterioro a la combinación de ajustes tarifarios y el aumento de la tasa de interés, que alcanzó cifras de tres dígitos a finales de 2024, reduciendo el ingreso disponible de los hogares entre un 20 % y 25 %. Esta compresión del poder de compra obligó a muchas familias a endeudarse más y, en algunos casos, a dejar de pagar.
Riesgos de soluciones regulatorias
El presidente de Macro descartó “proyectos con soluciones mágicas”, advirtiendo que la concesión de quitas o condonaciones podría comprometer la seguridad jurídica y limitar el acceso al crédito futuro. "Tenemos que cuidar que la solución para los morosos no provenga de un marco que reduzca la disponibilidad de financiamiento", recalcó.
Perspectiva macroeconómica
Brito sostuvo que la escasez de crédito representa un problema más grave que la morosidad per se. Señaló que los países con mayor relación préstamo‑producto, tasas de interés bajas y plazos extensos logran mejores resultados. Propuso que la salida pasa por reducir el costo del financiamiento y ampliar los plazos, más que restringir el acceso.
Próximos pasos
En el Congreso se discuten medidas de alivio para los deudores, con énfasis en refinanciaciones que incluyan extensiones de plazo sin desincentivar el pago. Brito reiteró que la prioridad debe ser mantener la confianza del sistema financiero para evitar mayores restricciones al crédito.