La reconocida cocinera Jimena Monteverde habló este martes en el programa de Mario Pergolini, ‘Otro día perdido’, sobre el negocio que mantuvo antes de su paso por la pantalla chica. Según la propia chef, el puesto de alfajores que operaba en un club de polo le permitía facturar 2.500 dólares en un solo fin de semana.

Los inicios en la gastronomía

Desde la niñez, Monteverde mostró afinidad por la cocina, lo que la llevó a estudiar la disciplina y a trabajar en restaurantes, hoteles y servicios de catering. Estas experiencias sentaron las bases de su carrera antes de emprender proyectos propios.

El kiosco de alfajores

En la entrevista, la chef recordó que vendía entre 500 y 1.000 unidades cada fin de semana, trabajando hasta altas horas de la madrugada. “A las 5 de la tarde ya hacía remate, cada alfajorcito salía a un dólar”, comentó.

"Llegaba a facturar 2.500 dólares por fin de semana", afirmó Monteverde.

El conductor probó uno de sus productos y quedó sorprendido por la textura crujiente y la delicadeza al morderlo, lo que generó aplausos en el estudio.

El salto a la televisión

El periodista Oscar Cholo Gómez Castañón, habitual consumidor de los alfajores, impulsó la idea de que Monteverde presentara una receta semanal en un programa matutino de Canal 9. La propuesta se concretó y marcó el inicio de su relación con la TV.

"¿No te animás a dar los viernes una receta?", recordó Gómez Castañón.

Desde entonces, la chef aparece los fines de semana en “La noche con Mirtha” y “Almorzando con Juana”, donde sigue sorprendiendo a los invitados con sus preparaciones.

Próximos pasos

Monteverde continúa consolidando su presencia en la pantalla y mantiene activo su emprendimiento gastronómico, aunque el foco ahora está en la televisión.