Los Rolling Stones acumulan más de 250 millones de discos vendidos y seis décadas de carrera, pero eso no los salvó de las críticas de algunos de sus contemporáneos más reconocidos. Jeff Beck, Paul McCartney y Ritchie Blackmore cuestionaron en distintos momentos la fórmula musical de la banda, según consignó la prensa especializada.

La objeción de Jeff Beck

El guitarrista fue uno de los más directos. Beck consideró que la propuesta de los Stones era demasiado simple desde lo musical y lo resumió con una frase que quedó como síntesis de su postura: "Solo tres acordes". La sentencia apuntaba a la estructura básica de muchas de sus canciones, el mismo rasgo que la banda convirtió en marca registrada.

McCartney y Blackmore, en la misma sintonía

El exBeatle y el exDeep Purple también pusieron reparos a la fórmula stone. Los tres coincidieron en señalar limitaciones en el enfoque musical del grupo, aunque cada uno lo planteó desde su propio lugar en la historia del rock.

Las críticas no alteraron el lugar de los Stones en la música popular. La banda sigue siendo uno de los actos más convocantes del planeta y su catálogo atraviesa generaciones. La discusión sobre la simpleza de su sonido, en todo caso, acompaña desde hace décadas el debate sobre qué hace grande a una canción de rock.