Japón donó 425 toneladas de arroz a Cuba para asistir a las comunidades del oriente de la isla golpeadas por el huracán Melissa y a familias que el gobierno clasifica como vulnerables. La información la dio a conocer el canciller cubano, Bruno Rodríguez, quien también confirmó el arribo de 750 toneladas de aceite vegetal enviadas por Rusia.

El anuncio llega en un contexto de crisis humanitaria sostenida: apagones frecuentes, faltantes de alimentos y medicamentos y servicios básicos deteriorados. La asistencia externa se volvió un sostén clave para amplios sectores de la población.

Un reparto sin cronograma ni prioridades

Rodríguez no precisó cuándo llegarán ni cómo se distribuirán los cargamentos. Tampoco indicó qué provincias tendrán prioridad ni qué organismos canalizarán los productos hacia los damnificados y los hogares identificados como vulnerables.

El canciller celebró los envíos en su cuenta de X: "Apreciamos estos esfuerzos solidarios con Cuba, destinados a grupos vulnerables y a damnificados por el huracán Melissa".

La donación japonesa y el aceite ruso se suman a otro cargamento humanitario enviado por Estados Unidos cuatro días antes. Esa partida, informada por Cáritas Cuba, atenderá en una primera etapa a 700 de las 2.100 familias seleccionadas en Matanzas. La selección prioriza a mayores de 60 años, personas con discapacidad o encamadas, pacientes crónicos, embarazadas o en lactancia y niños menores de cinco años, según criterios de inseguridad alimentaria y acceso al agua.

El daño que dejó Melissa

El huracán atravesó cinco provincias orientales en octubre de 2025. No hubo víctimas fatales, pero los perjuicios materiales fueron amplios: más de 116.000 viviendas afectadas, cerca de 600 infraestructuras médicas estatales y más de 2.000 centros educativos con daños, de acuerdo con cifras oficiales.

El agro fue uno de los sectores más castigados. El ciclón impactó alrededor de 100.000 hectáreas de cultivos, un golpe sensible para un país que importa buena parte de los alimentos que consume. También se registraron interrupciones en comunicaciones, transporte, electricidad y abastecimiento de agua en las zonas alcanzadas.

La dimensión de la vulnerabilidad

Las autoridades cubanas reconocen 876.522 personas en situación de vulnerabilidad, una categoría que engloba a hogares con precariedad económica y social. Esa cifra da cuenta del universo de posibles beneficiarios de la cooperación internacional.

Con los envíos de Japón, Rusia y Estados Unidos sobre la mesa, resta definir la logística de entrega y el alcance real de una asistencia que, por ahora, no tiene calendario público.