El estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo, podría reabrirse pronto gracias a un acuerdo entre Irán y Omán.
Contexto del conflicto
La vía marítima ha estado cerrada desde febrero debido a la guerra entre Irán, Israel y Estados Unidos. Un alto el fuego y un memorando firmado en junio abrieron un plazo de 60 días para negociar el fin de la guerra, pero el pacto se derrumbó en julio.
Avances en las negociaciones
Dos funcionarios de la región, bajo condición de anonimato, dijeron que el pacto divide el paso de los buques en dos rutas: una de entrada al golfo Pérsico bajo control iraní y otra de salida bajo control omaní. > 'Estamos trabajando en una respuesta conjunta', afirmó un portavoz de la Cancillería iraní. El esquema final podría variar, y cualquier acuerdo quedaría condicionado al levantamiento del bloqueo naval estadounidense sobre los puertos iraníes.
Reacciones de Estados Unidos
Un funcionario estadounidense precisó que cualquier corredor 'temporal' no implicaría aprobaciones ni cobros de Irán. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró su rechazo a que se cobren peajes: 'No voy a dejar que cobren. Si alguien va a cobrar, cobraremos nosotros'.
Consecuencias del acuerdo
El resultado definirá no solo el futuro del comercio energético mundial, sino el equilibrio de poder en una de las rutas marítimas más disputadas del planeta. Con el plazo de junio a punto de expirar y Washington resistiéndose a ceder soberanía sobre el tránsito, el pacto entre Teherán y Mascate corre el riesgo de sumar otro capítulo inconcluso a una guerra que ya lleva más de cinco meses sin una salida definida.