Un avatar animado de Julio Argentino Roca, con voz generada a partir de la grabación de su bisnieto y alimentado por la bibliografía del historiador Félix Luna, se presentó en la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, dentro de las celebraciones del centenario del nacimiento del autor, ofreciendo una conversación en vivo mediante inteligencia artificial.

Creación del avatar

La imagen histórica del caudillo fue revitalizada con HeyGen, una herramienta pionera en la generación de avatares digitales. El reto principal fue la ausencia de registros sonoros del presidente; para superarlo, el equipo contactó a Gonzalo Roca, sobrino bisnieto, quien cedió una breve muestra de su voz.

"Como no hay registros fonográficos de Roca, convocamos a su sobrino bisnieto para que su voz sea clonada", explicó Enrique Fraga.

La muestra se procesó con ElevenLabs, que según el consultor en IA, permite clonar una voz a partir de pocos segundos de audio.

El chatbot conversador

Una vez obtenida la voz, se configuró un chatbot que pudiera responder preguntas en tiempo real. Se probaron dos modelos de lenguaje, ChatGPT y Gemini, con resultados equivalentes para los fines del proyecto.

El conocimiento del sistema se alimentó con fragmentos de los libros de Luna mediante la técnica RAG (Generación Aumentada por Recuperación), que conecta el modelo con documentos externos para mejorar la precisión de las respuestas.

Definición de personalidad

El "system prompt" del modelo estableció que el avatar debía hablar en primera persona, con el tono propio de un político de finales del siglo XIX. Además, se limitó la creatividad del algoritmo para evitar alucinaciones y garantizar que las respuestas coincidieran con la documentación disponible.

"Controlamos la creatividad para que el chatbot responda lo más ajustado a los documentos", indicó Fraga.

Contexto y próximos pasos

El proyecto, impulsado por el doctor Rosendo Fraga y desarrollado por Enrique Fraga, se enmarca dentro del Instituto Julio A. Roca y forma parte de los homenajes al centenario de Félix Luna. Los organizadores esperan que la experiencia abra la puerta a nuevas formas de interacción entre historia y tecnología.