Virginia Aparicio, la investigadora del INTA que fue separada de la institución tras más de dos décadas de trabajo en la Unidad Integrada Balcarce, regresará este lunes a las 9:30 a su laboratorio por última vez. Lo hará acompañada por una escribana contratada por el gremio APINTA y por su abogado, para labrar el acta de entrega de la llave y retirar objetos personales.
La vuelta tiene un motivo puntual: la conducción del organismo le prohibió el ingreso después de que se conociera que la semana pasada siguió concurriendo a su lugar de trabajo pese a la sanción. Según contó ella misma, se llevará "fotos, plantitas y mi mate".
La orden que cambió la situación
El presidente del INTA, Nicolás Bronzovich, dispuso cerrarle el acceso a Aparicio luego de que se difundiera que la investigadora continuaba entrando a su oficina en Balcarce. La medida llegó el viernes, cuando Horacio Berger, director regional Buenos Aires Sur del organismo, se presentó con un acta para intimarla a "cumplir inmediatamente" la resolución del Consejo Directivo que la había separado.
Aparicio firmó el documento "en disconformidad". Su argumento fue que la resolución todavía no está firme, porque el plazo legal para presentar un recurso de reconsideración no se había agotado. Ese recurso lo prepara su abogado y, si no prospera, el caso seguirá por la vía judicial.
Un despido sin antecedentes en 70 años
La de Aparicio es la primera separación de una investigadora en los 70 años de historia del INTA, según el propio relato del caso. La decisión se conoció el lunes pasado y la dejó fuera del Estado nacional sin posibilidad de reincorporación.
El origen del expediente se remonta a 2023, cuando el organismo resolvió desvincularse del Proyecto Sprint, una iniciativa de medición de residuos de agroquímicos que se desarrollaba junto a universidades de la Unión Europea y con financiamiento de ese bloque. Aparicio coordinaba el proyecto en la sede local y continuó con las mediciones y la difusión de resultados aun después de que el INTA se retirara.
El contexto interno del organismo
Bronzovich, que llegó a la presidencia a fines de 2024 y proviene de Aapresid, impulsa un proceso de ajuste en toda la institución. De acuerdo con la información disponible, cerca de 1.800 empleados ya dejaron el organismo.
En el mismo expediente que terminó con la salida de Aparicio también fue suspendido por 15 días el jefe de la unidad de Balcarce, Facundo Quiroz. En tanto, Berger, el directivo que fue a intimarla, había sido investigado en ese mismo sumario y quedó absuelto; ahora se presenta para renovar su cargo como director regional.
La investigadora ya adelantó que este lunes será su último paso por el laboratorio. Después de retirar sus pertenencias y formalizar la entrega de la llave, el conflicto continuará en el terreno administrativo y, probablemente, en los tribunales.