El mercado automotor argentino patentó 45.965 unidades en octubre, un 12% menos que en el mismo mes del año pasado, según datos de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA). Frente a septiembre, cuando se habían registrado 50.207 vehículos, la retracción fue del 8,4%. En el acumulado de los diez primeros meses del año se patentaron 481.852 unidades, un 12,8% por debajo del mismo período de 2025.

El dato que sostiene a las fábricas locales

El panorama se vuelve más delicado si se mira el origen de los vehículos: el 68% de los que se venden hoy son importados, mientras que la producción nacional apenas alcanza el 32%. Esa brecha se mantiene desde 2024, cuando los autos llegados del exterior superaron por primera vez a los de fabricación local, siempre considerando como nacionales a los que tienen más del 60% de partes producidas en el país.

Sin embargo, hay un segmento que todavía le da oxígeno a las plantas argentinas: las camionetas de trabajo. En octubre, la Toyota Hilux, la VW Amarok y la Ford Ranger encabezaron el ranking de livianos y utilitarios, y entre las tres sumaron el 16,2% de los patentamientos. Son los modelos que demanda el agro y otros sectores productivos, y su peso en el mercado explica por qué la industria nacional aún conserva una porción de las ventas.

La lectura optimista del sector

El presidente de ACARA, Sebastián Beato, eligió destacar el lado positivo del balance: "En octubre continuó la recomposición del mercado automotor argentino, con nuevas marcas y modelos que siguen llegando y se suman a una oferta cada vez más amplia". Además, puso el foco en el avance de las marcas asiáticas, que "arrancaron el año con una participación muy baja y ya superan el 11% del mercado".

Ese crecimiento de las firmas de origen asiático se apoya en vehículos importados, lo que refuerza la tendencia que preocupa a quienes siguen de cerca el empleo industrial. Con un mercado que se achica y una oferta externa que gana terreno, la continuidad de las fábricas de camionetas en el país aparece como un factor clave para sostener los miles de puestos de trabajo que depende del complejo automotriz.