Una investigación reciente de la industria de impresión indica que los consumibles de las impresoras láser producen residuos comparables a 20 mil millones de bolsas plásticas cada año a nivel global. El cálculo, presentado en 2026, fue comentado por Cristian Díaz, gerente de producto de impresión corporativa de Epson Colombia.

Contaminación oculta del tóner

El tóner es un polvo compuesto por micropartículas plásticas que, al ser fundido por un fusor, se adhiere al papel. Ese proceso requiere altas temperaturas, lo que eleva notablemente el consumo eléctrico del equipo. Además del cartucho, se reemplazan tambores, fusores y otras piezas, generando una cantidad de desechos que la empresa equipara a 246 mil millones de pitillos o 5 mil millones de botellas plásticas al año.

"Una impresora láser necesita al menos ocho etapas para imprimir una hoja, mientras que la tecnología sin calor reduce el proceso a tres", señaló Díaz.

Inyección de tinta sin calor: menos energía y menos residuos

Epson presentó el modelo AM5000, una impresora de inyección de tinta que elimina la fase de fusión. Al operar sin calor, disminuye el consumo eléctrico hasta en 86 % respecto a equipos láser similares y reduce los residuos en 53 %. La máquina utiliza bolsas de tinta de alta capacidad, capaces de imprimir alrededor de 40 mil páginas bajo normas ISO.

Esta alternativa, según Epson, es adecuada para sectores como salud, educación, logística, comercio y banca, donde la impresión sigue siendo esencial. Al prescindir de fusores y tambores, se simplifican los mantenimientos y se reducen las interrupciones por fallas.

Perspectivas y próximos pasos

La industria reconoce que una parte de las micropartículas de tóner puede permanecer en el ambiente durante la impresión, dependiendo de la ventilación y el uso. La adopción de tecnologías sin calor podría mitigar ese riesgo y contribuir a una reducción significativa de la huella ecológica del sector.