El exluchador de la WWE, Terry Gene Bollea, conocido como Hulk Hogan, puso fin en 2005 a una larga pelea legal con Marvel Comics por el uso del nombre “Hulk”. Al pagar $750 000, obtuvo la titularidad del nombre y dejó de ceder porcentajes de sus ingresos.

Orígenes del conflicto

En los años 80, la WWE necesitó un nombre de impacto para su nuevo protagonista y lo bautizó como Hulk Hogan. Sin embargo, Marvel ya había registrado el nombre para su icónico personaje verde. La editorial inició una demanda contra la WWE y contra el propio Hogan, exigiendo una licencia.

Acuerdos y pagos

Durante 20 años, Marvel recibió una parte de las ganancias de Hogan; inicialmente era un 1 % y, al escalar la disputa en la década del 2000, la cuota subió al 30 % de todos los ingresos derivados del nombre, incluyendo películas y apariciones televisivas.

"Justo cuando Hulk Hogan empieza a despegar, recibimos una llamada de Marvel: ‘Estás infringiendo nuestra marca’. Nos exigieron un 1 % de los ingresos", recordó Hogan.

En 2005, tras una nueva negociación, el luchador aceptó pagar 30 % de sus ingresos por un año mientras buscaba una solución definitiva.

Resolución y consecuencias

Marvel, envuelta en otro litigio con la WWE por derechos de transmisión, adeudaba 35 millones a Vince Jr. En lugar de pagar esa suma, propuso ceder el nombre a Hogan. El exestrella respondió:

"Ahora la cagasteis. No tengo que pagar 35 millones por el nombre, tienes que vendérmelo por un valor justo: solo $750 000".

Con esa compra, Hogan quedó libre de cualquier obligación a Marvel y pudo explotar su marca sin restricciones.

Qué sigue

Desde la adquisición, Hogan ha utilizado su nombre en proyectos de televisión, cine y merchandising, sin compartir ingresos con la editorial de cómics.