El 20 de agosto, Ye Lin, un ciudadano de 30 años originario de Birmania, difundió una fotografía creada con inteligencia artificial que mostraba a un cocodrilo en el embalse de Pandan, un punto popular para la práctica de deportes acuáticos en Singapur.
La supuesta presencia del reptil generó alarma entre los usuarios del lago y obligó a las autoridades a lanzar un operativo de búsqueda.
Operativo y suspensión de actividades
La Asociación de Remo de Singapur y la Federación de Piragüismo de Singapur recibieron avisos oficiales y detuvieron sus entrenamientos en el lugar. Al día siguiente, la Agencia Nacional del Agua de Singapur (PUB) confirmó que la imagen era falsa y la denunció a la policía.
Investigación y cargos
Según el comunicado policial, Lin envió la foto a una persona identificada como Min Min Oo, a quien describieron como su "colega". La policía lo acusa de difundir un mensaje falso y de obstruir la justicia por haber borrado la imagen y la aplicación Gemini AI utilizada para crearla.
"El hombre borró la imagen y la aplicación relacionada en un intento de ocultar sus acciones", informó la policía.
En Singapur, la difusión de información falsa puede conllevar tres años de prisión, una multa de hasta 10 000 dólares singapurenses (≈ US$7 800) o ambas penas. La obstrucción a la justicia podría elevar la pena a siete años.
Lin declaró, a través de un intérprete, su intención de declararse culpable y volverá a comparecer ante el tribunal el 10 de noviembre.
Antecedentes y advertencias
Este no es el primer caso de sanción por uso irresponsable de IA. En mayo, un hombre de 40 años fue condenado a cinco años de prisión en Corea del Sur por publicar una imagen falsa de un lobo que desencadenó una movilización de emergencia.
Las autoridades singapurenses advirtieron que perseguirán a quien difunda falsedades, pues generan temor y consumen recursos públicos.
"Estas falsedades también conllevan el uso innecesario de recursos públicos", señalaron los funcionarios.