El Grupo Grassi está negociando una alianza con compañías especializadas en carne para asumir el control de las plantas frigoríficas Friar ubicadas en Reconquista y Nelson, que pertenecen a la estructura de Vicentin.
La propuesta incluye la incorporación de socios con experiencia en exportación, con el objetivo de restablecer la producción y volver a posicionar los establecimientos en el mercado internacional.
Según fuentes del sector, la gestión actual de Vicentin está a cargo de los fondos Baf Credit y Baf Trade, los cuales se encuentran en proceso de liquidación y no disponen de proyectos de inversión para reactivar la actividad de las plantas.
En paralelo, el grupo está evaluando la puesta en valor de un feedlot que llegó a albergar hasta 50.000 animales simultáneamente, lo que permitiría asegurar el suministro de ganado y mejorar la integración de la cadena productiva.
Objetivo de la alianza
La estrategia busca reducir costos y optimizar la eficiencia industrial, factores críticos para recuperar la competitividad en un entorno de márgenes estrechos. La intención es que las unidades de Reconquista y Nelson vuelvan a operar bajo una lógica de mayor escala y exportación.
"Es urgente comenzar a producir más novillos para aprovechar una demanda creciente de carne desde Europa", afirmó Sebastián Castillo, líder de la empresa exportadora Abuelo Julio.
La alianza con Abuelo Julio, que ya gestiona el frigorífico de Nelson, aportará conocimientos tanto en la producción como en la comercialización al exterior.
Desafíos y contexto financiero
Los fondos Baf Credit y Baf Trade, que administran Vicentin, están en liquidación y no cuentan con recursos para financiar la reactivación de las plantas. Según actores de la cadena, durante este proceso se consumió gran parte del capital de trabajo sin generar soluciones estructurales.
Esta falta de inversión ha impulsado la búsqueda de alternativas como la propuesta de Grassi, que también contempla asistencia financiera y la incorporación de empresas con trayectoria en el sector cárnico.
El plan contempla revisar la estructura de costos, ordenar los gastos y lograr una mayor integración entre la producción de ganado y el procesamiento, con miras a recuperar la escala perdida.
Con la reactivación de los frigoríficos y el feedlot, se espera volver a colocar a Vicentin como un actor relevante tanto en el mercado interno como en el de exportación, respondiendo a la creciente demanda europea de carne argentina.