Google presentó hoy su última pulsera de actividad, el Fitbit Edge, en un evento de la compañía. El aparato ofrece una pantalla 46 % más amplia que su predecesor y una autonomía de siete días con una sola carga.
Diseño y pantalla
El Edge mide 11,5 mm de grosor y utiliza una pantalla OLED híbrida que aumenta notablemente el área visible respecto al Fitbit Charge 6. La carga rápida permite obtener energía suficiente para un día completo con solo cinco minutos de conexión, mientras que la carga completa se realiza en 90 minutos.
Salud preventiva impulsada por IA
Una de las novedades más destacadas es la incorporación de la plataforma Health Guardian, que analiza datos mensuales para detectar variaciones en la presión arterial y estimar tendencias de resistencia a la insulina sin necesidad de agujas. > "Nuestro objetivo es ofrecer métricas de salud avanzadas sin dispositivos invasivos", afirmó un vocero de Google.
El dispositivo incluye sensor de ECG, de temperatura cutánea y lector óptico de pulso, complementando el enfoque preventivo.
Entrenamiento automático y alianzas
Fitbit Edge amplía su catálogo de detección automática de actividades, reconociendo ahora más de 100 tipos de entrenamiento, desde deportes de raqueta hasta rutinas HIIT, gracias a modelos de lenguaje de gran tamaño que cruzan datos de movimiento, historial y ubicación.
Además, Google anunció una colaboración plurianual con Flo Health para sincronizar datos del ciclo menstrual de las usuarias, con el fin de correlacionar fases hormonales con rendimiento físico y descanso.
El Edge no cuenta con micrófono ni altavoz, por lo que no permite llamadas de voz ni pagos sin contacto, limitaciones que lo diferencian de los relojes inteligentes tradicionales. La compañía indicó que el producto llegará al mercado a finales de este año.