El 11 de octubre de 2026, Bill Gates manifestó en el programa State of the Union de CNN que delegar la supervisión de la inteligencia artificial exclusivamente a las compañías tecnológicas deja al público expuesto a abusos.

Acuerdos voluntarios bajo la lupa

Gates cuestionó la efectividad del Acuerdo de la Casa Blanca sobre Superinteligencia, firmado el mes pasado con representantes de Google, OpenAI, Meta, xAI, Anthropic y Nvidia. Según él, los compromisos de seguridad adoptados de forma voluntaria resultan insuficientes para contener posibles peligros.

"Claramente no estamos haciendo lo suficiente", afirmó Gates.

Propone trasladar a la IA un modelo regulatorio parecido al que rige la aviación y la atención médica, donde autoridades establecen normas, inspecciones y requisitos antes de que productos o servicios lleguen al consumidor.

Ciberseguridad como prioridad inmediata

El empresario señaló que la mayor amenaza en el horizonte es la ciberseguridad. Predice que los delincuentes aprovecharán sistemas de IA sin barreras de protección para intensificar fraudes, extorsiones y, en el peor de los casos, crear materiales vinculados al bioterrorismo.

"Los ciberataques serán sin duda el desafío más destacable al que nos enfrentaremos en el próximo año", declaró en una entrevista posterior con ABC News.

Explicó que una IA mal utilizada puede automatizar engaños, escalar ataques y facilitar el robo de datos o la suplantación de identidad.

Diálogo con el Ejecutivo

Gates indicó que busca conversar directamente con el presidente Donald Trump y sus asesores para diseñar mecanismos de control que no dependan únicamente de decisiones empresariales. Su postura no implica frenar la innovación, sino establecer salvaguardas similares a las que existen en la industria automotriz, donde las reglas de seguridad reducen accidentes sin detener el progreso.

El debate sobre la gobernanza de la IA continúa mientras se preparan próximas reuniones entre autoridades y representantes del sector tecnológico.