El Congreso entra en una semana de alta tensión con un eje que ordena casi todo: la pelea por el temario alrededor de la ley de Tierras. La oposición convocó una sesión especial para el jueves en Diputados con el objetivo de poner en discusión el DNU 70/2023 completo, no solo el artículo que habilita la venta de tierras a extranjeros sin los límites que fijaba esa norma. El oficialismo, por su parte, intenta llegar a esa fecha con una jugada propia que le permita mostrar una salida presentable.
La pulseada se disparó tras dos fallos sucesivos de la Corte Suprema de Justicia en pocos días. El primero rechazó un amparo de ex combatientes de Malvinas y dejó en pie el artículo del decreto que anula la ley de Tierras; el segundo suspendió de manera provisoria la aplicación de ese punto. Para La Libertad Avanza, esa segunda decisión funcionó como oxígeno político, aunque no alcanzó para sacar el tema de la agenda.
La movida oficialista
Diputados de distintos bloques opositores sumaron a la convocatoria otros ejes incómodos para el Gobierno: emergencia en discapacidad y morosidad en endeudamiento familiar. Con ese escenario, los negociadores libertarios, con Martín Menem al frente, concluyeron que no podían quedarse sin respuesta. La salida que encontraron fue tratar lo que quedó de la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y agregarle un capítulo sobre tierras.
El cambio de enfoque es significativo: en lugar de anular la norma, como planteaba el texto original del Ejecutivo que quedó podado en el Senado por falta de respaldo, se incluiría una limitación a la venta de tierras a personas y empresas extranjeras. El alcance concreto se definirá en el plenario de comisiones convocado para el miércoles.
"Salvo alguna sorpresa con el contenido del dictamen, el jueves no lograrían quórum", evalúan en las filas opositoras, donde ya dan por descontado que la sesión se convertirá en una exposición de posiciones en minoría.
Los otros frentes
En el Senado los movimientos son menos visibles, pero ahí se juega otro objetivo central para el Gobierno: la negociación para bajar las PASO. Es un camino largo, atravesado por desconfianzas que se extienden a tratativas electorales más amplias con gobernadores y que dependen, en buena medida, de las expectativas sobre la marcha de la economía.
El único dato que corre a contramano de ese clima es la posibilidad cierta de que la Cámara baja avance con la iniciativa sobre trazabilidad de medicamentos de alto riesgo. El proyecto nació de propuestas de espacios que van desde el bloque violeta hasta representantes de la oposición dura, a partir de las reacciones iniciales por la tragedia del fentanilo contaminado. Tiene dictamen desde hace veinte días y llegaría al recinto la semana próxima, aunque como parte de la jugada oficialista. Otro tema será su aplicación una vez convertido en ley.
La disputa por el temario, en tanto, deja una lectura que persiste incluso si el oficialismo logra frenar la convocatoria opositora: la de una marcha atrás libertaria en el terreno de la ley de Tierras.