El periodista deportivo Gonzalo Bonadeo reveló que redujo su peso en más de 60 kilos después de que su médico le advirtiera de graves complicaciones, información que compartió en la entrevista de "Otro día perdido" con Mario Pergolini, emitida este martes 27 de octubre de 2026.
La alerta que desencadenó el cambio
A los 48 años, Bonadeo acudió a su clínico para un chequeo rutinario. El doctor, pese a que los análisis estaban dentro de la normalidad, le señaló que la obesidad aumentaba el riesgo de hipertensión, problemas articulares, cardiacos y diabetes. "Si no hacés nada, en diez años podrías terminar en un cajón", le dijo, frase que Bonadeo recordó como el punto de inflexión.
"Si no cambiás en diez años, vas a estar en un cajón", recordó Bonadeo.
Un enfoque gradual con la nutricionista
Siguiendo la recomendación médica, el conductor comenzó a trabajar con una nutricionista. Al principio temía una dieta restrictiva de pocas calorías, pero la profesional propuso un plan flexible y progresivo. Le explicó que podía seguir disfrutando de sus alimentos favoritos, siempre que ajustara las porciones.
"Podés comer chocolate, solo que tendrás derecho a hacerlo con medida", citó la especialista.
Bonadeo aprendió a repartir los alimentos en el plato, por ejemplo, combinar pasta con una buena porción de ensalada. El objetivo era crear hábitos sostenibles sin prohibiciones extremas.
Resultados y mantenimiento
Los primeros meses fueron decisivos: entre octubre y marzo perdió 20 kilos, lo que le motivó a continuar. Según su propio testimonio, su metabolismo respondió rápidamente y el resto del descenso se mantuvo constante.
"Ver esos números al principio me dio la energía para seguir", afirmó.
Hoy el periodista describe una relación más equilibrada con la comida, sin eliminar por completo los placeres gastronómicos, sino controlando cantidades y frecuencia.
Próximos pasos
Bonadeo subraya que el proceso sigue en marcha y que la constancia es clave para evitar recaídas. Su experiencia muestra cómo una advertencia médica puede convertirse en un motor de cambio duradero.