El 24 de octubre de 2026, el expresidente uruguayo Julio María Sanguinetti manifestó su inquietud por la actitud del presidente argentino Javier Milei, luego de la controvertida visita a España y de los duros comentarios dirigidos a la prensa.

Visita a Madrid y reacciones españolas

Milei realizó su séptima estancia en territorio español sin reunirse con el rey ni con el presidente del Gobierno. Durante la agenda, calificó al mandatario español Pedro Sánchez de "impresentable dictador", lo que provocó una respuesta oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores de España, que recordó la soberanía del país y rechazó cualquier injerencia.

Insultos a periodistas

Tras ser absuelto en la causa $LIBRA, el presidente argentino intensificó su retórica contra los medios, llegando a decir que "los hijos de puta se tienen que quemar en la hoguera". Estas declaraciones encendieron la polémica y fueron citadas por Sanguinetti como ejemplos de una creciente hostilidad hacia la libertad de expresión.

"Veo con preocupación esa deriva psicológica tan desajustada", afirmó Sanguinetti en entrevista con Canal 5 de Montevideo.

La postura de Sanguinetti

El veterano político, que dirigió Uruguay entre 1985-1990 y 1995-2000, describió la conducta de Milei como "tristísima" y "horrible". Señaló que el mandatario argentino ha realizado siete viajes a España sin encuentros institucionales, lo que, según él, carece de sentido diplomático.

"Lamento el estilo agresivo del presidente hacia figuras respetables y hacia la prensa", declaró el ex mandatario uruguayo durante una visita a Buenos Aires el año pasado.

Sanguinetti, de 90 años, también recordó que el líder argentino ha sido catalogado repetidamente como un "típico presidente populista" y que su actitud vulnera el principio de no intervención en los asuntos internos de otros Estados, un pilar del Mercosur.

Repercusiones internacionales

En julio, tras la visita de Milei a Brasil para apoyar a Flavio Bolsonaro, Sanguinetti ya había señalado que el comportamiento del argentino mostraba un desprecio por la no intervención y convertía al bloque regional en un "triste espectáculo".

Con estas observaciones, el ex presidente uruguayo subraya la necesidad de que gobiernos y medios convivan pese a sus diferencias, describiendo esa relación como un "matrimonio de necesidad en democracia".