El Ejecutivo presentó ayer una iniciativa de crédito hipotecario que no implica emisión monetaria ni ampliación del gasto público, con el objetivo de impulsar la compra de viviendas y reactivar sectores rezagados.
Objetivo y alcance
El ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, describió la medida como una apuesta por la "justicia social" y explicó que el plan contempla la colocación de 18.000 créditos hipotecarios en un plazo de 90 días. La meta es generar un efecto multiplicador que beneficie tanto el mercado inmobiliario como la construcción y el empleo asociado.
"El crédito hipotecario es una herramienta de justicia social", señaló Caputo durante la presentación.
Condiciones para los solicitantes
El programa está dirigido a la clase media, que ha visto erosionado su poder adquisitivo. Según los cálculos oficiales, una familia necesitaría ahorrar USD 25.000 para adquirir una vivienda de USD 100.000, y sus ingresos mensuales deberían superar los $3,4 millones para afrontar la cuota.
Contexto del mercado
En la Ciudad de Buenos Aires sólo se registraron 5.000 compras de inmuebles con hipoteca durante los primeros siete meses del año, lo que evidencia la debilidad del sector. Sin la intervención estatal, la falta de fondeo bancario y la incertidumbre electoral podrían mantener estancado el crédito para vivienda.
Política de tasas y liquidez
El Gobierno decidió mantener estables las tasas de interés pese a la ligera alza del dólar, evitando así un posible encarecimiento del crédito en pesos. Cuando la rentabilidad de los bonos bursátiles se acercó al 30 % anual, el Tesoro inyectó liquidez mediante la compra de títulos y lanzó una licitación de bonos cortos para impedir el aumento de tasas en los instrumentos de mayor plazo.
Impacto esperado en la economía
Se espera que la mayor disponibilidad de crédito fomente la construcción de nuevas unidades habitacionales y, a su vez, impulse la venta de bienes durables, sectores que han sufrido una retracción de financiamiento desde mediados de 2025. Además, la inflación se mantiene bajo control, con una proyección de menos del 2 % para agosto, después de un leve repunte al 2,1 % en julio, atribuido a factores estacionales.
Próximos pasos
El programa entrará en vigor de inmediato y los bancos competirán por los depósitos de largo plazo del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) dentro del plazo establecido. El seguimiento de la colocación de los créditos y la evolución de la actividad constructora será clave para evaluar el éxito de la medida.