El Ejecutivo nacional, a través del Decreto 1128/2026 publicado el 30 de agosto de 2026, aumentó el valor máximo de referencia para la importación sin arancel de autos eléctricos puros a 35.000 dólares FOB por unidad.
Detalles del régimen
Para los híbridos convencionales y los híbridos enchufables, el tope se fijó en 18.000 dólares FOB. Los vehículos mild‑hybrid conservarán el límite anterior de 16.000 dólares. El precio FOB corresponde al costo del automóvil en el puerto de salida, sin incluir flete, seguro, impuestos ni gastos logísticos.
"La medida busca ampliar la oferta de modelos de última generación que antes quedaban fuera del esquema", señaló el Ministerio de Transporte.
Crecimiento del mercado
Los registros de matrículas reflejan un auge sostenido: en 2025 se inscribieron 25.600 unidades híbridas y eléctricas, un 90 % más que en 2024. En los primeros siete meses de 2026, la cifra alcanzó 48.320 unidades, lo que representa un aumento del 322 % respecto al mismo período del año anterior y eleva la participación de estas tecnologías del 4,4 % al 21,1 %.
El 72 % de los vehículos registrados en ese lapso ingresaron bajo el régimen de arancel cero, que ya había asignado 100.000 cupos en convocatorias de 2025 y 2026; hasta la fecha se han importado 58 modelos de 29 marcas.
Costos finales para el consumidor
Aunque el arancel se elimina, el precio final sigue inflándose por flete internacional, seguro, tasa de estadística (3 %), gastos portuarios y logísticos (aprox. 1.000 dólares) y tributos nacionales, provinciales y municipales que suman alrededor del 10 % más el IVA del 21 %.
Ejemplo: un vehículo con valor FOB de 16.000 dólares puede llegar a costar cerca de 2.500 dólares en transporte y seguros, más 1.000 dólares en logística, y tras aplicar los impuestos, el precio en el concesionario ronda los 37.500 dólares.
Los concesionarios pueden aplicar descuentos, bonificaciones o planes de financiación que modifiquen el precio final, ya que cada uno define sus propias condiciones de venta.
Próximos pasos
El nuevo esquema permanecerá vigente mientras se mantenga la política de arancel cero para vehículos eléctricos e híbridos, y el Gobierno evaluará futuras actualizaciones en función de la evolución de precios internacionales y la demanda local.