La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, señaló este lunes que los precios del petróleo podrían mantenerse cerca de US$100 por barril hasta 2027, aun si el conflicto en el Golfo se resuelve pronto. La declaración se dio en el marco de la reunión anual del FMI y el Banco Mundial, que se celebra del 12 al 18 de octubre en Bangkok.

Perspectiva del mercado energético

Georgieva explicó que los contratos futuros del Brent ya incorporan cotizaciones elevadas para los próximos años. El alto nivel del Brent se combina con un déficit global de capacidad de refinación, lo que eleva el margen de craqueo –la diferencia entre el crudo y los productos refinados– en torno a US$100 por barril.

"Los futuros del Brent, por ejemplo, prevén ahora precios elevados del petróleo hasta 2027", afirmó la directora del FMI.

Impacto en Argentina

En el país sudamericano, el precio internacional del crudo influye directamente en la nafta y el diésel. En las últimas semanas, compañías como Shell, Axion y Puma aumentaron sus precios entre 2 % y 5 %, mientras que YPF reportó una subida promedio del 1 % a nivel nacional.

YPF, que controla cerca del 55 % del mercado minorista de combustibles, utiliza un mecanismo de amortiguación que difiere el traspaso inmediato de la volatilidad internacional a los surtidores. Sin embargo, el director y CEO de YPF, Horacio Marín, advirtió que, de mantenerse el Brent en torno a US$100, el mercado interno tendrá que reflejar ese costo.

Demanda interna y margen de maniobra

El aumento de los costos externos coincide con una caída de la demanda interna. Entre enero y agosto de 2026 se vendieron 6 477,5 millones de litros de combustibles, un 5,36 % menos que en el mismo período de 2023. En agosto, el consumo total fue de 1 389 254 metros cúbicos, con una baja interanual del 2,19 %.

Esta tendencia a la baja reduce el espacio que las petroleras tienen para trasladar rápidamente los incrementos internacionales al precio de bomba.

Riesgos en el suministro de gas

Georgieva también destacó que la navegación en el estrecho de Ormuz está limitada, lo que afecta el transporte de gas natural licuado (GNL) del Golfo. La restricción repercute sobre Asia y Europa y podría intensificarse cuando los países busquen reponer reservas ante la llegada del invierno en el hemisferio norte.

En conjunto, el escenario de crudo caro y márgenes de refinación altos mantiene la presión sobre los combustibles locales, sin que los mecanismos de amortiguación puedan absorber una prolongada permanencia del Brent en niveles de US$100.