El candidato de la familia Bolsonaro, Flávio Bolsonaro, obtuvo la mayor cantidad de votos en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil y se perfila como favorito para el balotaje del domingo 25, mientras el presidente en ejercicio, Luiz Inácio Lula da Silva, registró una caída significativa de su apoyo, sobre todo en zonas vinculadas al agro.

Durante el mandato de Lula, la economía brasileña mostró una tendencia ascendente: el Producto Interno Bruto creció alrededor del 2 % este año y el índice de desempleo se situó en 5 %, una de las cifras más bajas de la historia reciente, frente al 8 % con el que comenzó su gestión.

El empleo formal con contrato aumentó y la proporción de trabajadores informales descendió a 37,5 %, según datos oficiales.

Pérdida de votos en el campo

En el sector agropecuario, la caída fue más pronunciada. En Barreiras (Bahía) el respaldo a Lula disminuyó en 12,9 puntos, en Rio Verde (Goiás) en 11,3, y en Guarapuava (Paraná) en 8,7. Otros municipios como Petrolina y Chapecó registraron retrocesos de 7,9 y 7,8 puntos respectivamente.

Los distritos con menos de diez mil electores perdieron en promedio 6,7 puntos, mientras que en las capitales la variación fue mínima, apenas 0,9 puntos.

Factores detrás del rechazo

Analistas señalan que la política de subsidios y beneficios fiscales dirigida al agronegocio y a la minería, junto a la polémica sobre la deforestación del Amazonas y la liberalización de agroquímicos, pudo haber alejado a los votantes rurales.

"Se trata de una contrarrevolución sin antecedentes revolucionarios", explicó el historiador Miguel Mazzeo.

Tendencia regional

El escenario no es exclusivo de Brasil. En Colombia, el candidato de izquierda Gustavo Petro mantuvo su base pero perdió por un punto; en Bolivia el oficialismo sumó 3,16 %, en Chile el candidato de derecha José Kast venció en el balotaje, y en Honduras el ganador fue el candidato respaldado por Estados Unidos.

"Nunca habíamos visto a tantos países latinoamericanos alineados con EE. UU.", comentó el secretario del Tesoro, Scott Bessent, a Axios.

Repercusiones y próximos pasos

En Argentina, la discusión se traslada a la polarización entre los seguidores de Cristina Fernández y los del presidente Javier Milei, mientras el fondo de desarrollo financiero DFC anunció una línea de crédito de hasta US$7 mil millones para reforzar la estabilidad económica del país.

El balotaje brasileño definirá si la tendencia de gobiernos de centro‑izquierda con crecimiento económico continuará o será reemplazada por una agenda más conservadora.