En Viena, Austria, el especialista esloveno Filip Kržišnik se mantuvo en posición vertical con el cuerpo envuelto en llamas durante 47 segundos, obteniendo el primer récord oficial reconocido por Guinness World Records.

Con 35 años, Kržišnik trabaja como doble de riesgo y coordinador de escenas de cine. Su trayectoria como gimnasta, donde ejecutó alrededor de 10.000 verticales, le dio la base para controlar el equilibrio bajo condiciones extremas.

"No encontré una forma mejor de calentarme", explicó el artista al aceptar el desafío.

Preparación y entrenamiento

Antes del intento, el esloveno entrenó verticales con peso adicional, practicó la respiración y realizó ensayos controlados con fuego bajo supervisión. Estas rutinas buscaban afinar la estabilidad y la gestión del aire.

"Con la preparación adecuada el riesgo se reduce considerablemente", afirmó Kržišnik en declaraciones a Guinness World Records.

La prueba en vivo

Durante la ejecución, sostuvo las piernas sobre su cabeza y apoyó las manos en el suelo. Cuando el equilibrio cedió, se recostó para que el equipo de apoyo apagara las llamas sin que se registraran lesiones.

"Estaba satisfecho con 45 segundos, pero mi objetivo era acercarme al minuto", comentó el doble de riesgo.

Apoyo técnico

El intento contó con la colaboración de su amigo, el doble de riesgo austríaco Josef Tödtling, quien aporta experiencia en pruebas con fuego y posee varios récords propios, entre ellos la combustión corporal más larga sin oxígeno.

Kržišnik indicó que, tras esta hazaña, ya contempla nuevos proyectos y “ideas locas” para futuros récords.