La actriz Bette Davis quedó sorprendida al observar, en el marco del 37.º Festival Internacional de Cine de San Sebastián (septiembre 1989), un enorme cartel de la nueva entrega de Batman con Michael Keaton. Ese instante la llevó a afirmar que su época en la industria cinematográfica había concluido.
La revelación frente al anuncio
Davis estaba en España para recibir un homenaje a su trayectoria cuando, según su asistente de toda la vida Kathryn Sermak, se acercó a la ventana del edificio y vio la gigantesca pancarta que cubría gran parte de la fachada.
"Veo ese cartel y entiendo que mi tiempo en Hollywood se ha acabado", comentó la actriz.
Sermak recordó que Davis, al notar la figura encapuchada y la capa negra, bromeó sobre pasar la antorcha a una nueva generación.
Última aparición pública y estado de salud
Apenas días antes de su fallecimiento, la actriz enfrentaba la reaparición de un cáncer de mama diagnosticado en 1983, además de haber sufrido un ictus y un largo proceso de rehabilitación. Aun así, mantuvo la lucidez mental, como muestra el documental de 2014 El Último Adiós de Bette Davis, donde responde con rapidez a los periodistas.
Comentarios a la prensa
Durante la rueda de prensa del festival, Davis respondió con su característico ingenio. Al preguntarle si era más traviesa en la pantalla o fuera de ella, replicó: "Mitad y mitad". Sobre sus relaciones profesionales, añadió: "Con Miriam Hopkins, una verdadera montaña rusa". Cuando se le indagó sobre sus cuatro matrimonios y tres divorcios, reconoció: "Ese no fue mi mayor éxito".
Sobre su hábito de fumar, explicó que lo utilizaba solo cuando el personaje lo requería, descartando cualquier vínculo con la realeza británica. Finalmente, ante la insistencia de los reporteros, declaró:
"No tengo época. Actuaba entonces y sigo actuando. Mi época terminará el día que me pongan en la tumba".
Tras el festival, Davis fue trasladada a un hospital en Francia, donde falleció el 6 de octubre de 1989.