Los trabajadores de la Ciudad de Buenos Aires tienen dos feriados anotados en el calendario por la llegada del papa León XIV: el lunes 9 y el martes 10 de noviembre. Si prestan tareas en alguna de esas jornadas, y la fecha conserva su carácter de feriado, la liquidación debe incluir un adicional del 100% sobre el valor habitual del día, según la Ley de Contrato de Trabajo. El detalle no es menor: el viaje todavía no está confirmado del todo.
Un calendario que depende del Vaticano
El esquema de feriados se fijó por el Decreto 1103/2026, publicado el 28 de septiembre, y contempla fechas distintas según la jurisdicción. El 9 de noviembre es feriado en todo el país, incluida la Ciudad. El 10 rige para CABA y Córdoba. El 11 queda reservado solo para la provincia de Buenos Aires. Así, los porteños tendrían dos días consecutivos sin actividad laboral y el miércoles volverían a la rutina.
La incógnita es la salud del Pontífice. Después de una operación que salió bien, aparecieron dudas sobre si mantendrá su gira por Latinoamérica. Hasta ahora no hay una cancelación oficial comunicada por el Vaticano.
Cómo se calcula el pago
El artículo 166 de la Ley 20.744 establece que quien trabaja un feriado nacional cobra la remuneración normal de esa jornada más una suma equivalente. En la práctica, el día se paga doble. Para los empleados mensualizados, el sueldo ya incluye la remuneración ordinaria, por lo que el trabajo en feriado genera un monto extra que debe figurar en el recibo.
Un ejemplo simple: si una jornada habitual vale $40.000, un feriado trabajado se abona $80.000 y dos feriados trabajados, $160.000. Ese total incluye el valor normal de ambos días y sus respectivos recargos. El cálculo final depende del convenio colectivo de cada actividad.
Si el viaje se cae, los feriados no caen solos
Una suspensión de la visita papal no borra automáticamente las fechas del 9 y 10 de noviembre. Si el Vaticano decide postergar o cancelar la gira por motivos de salud, el Gobierno argentino debería tomar una decisión formal para modificar el calendario. Mientras no se publique una norma que cambie lo previsto, la incertidumbre sobre el viaje no alcanza para dar los feriados por suspendidos.