Roger Federer volvió a pisar una cancha de tenis este viernes. Lo hizo en la cancha central del Qizhong Forest Sports City, en el marco del Masters 1000 de Shanghai, donde participó de una exhibición junto a otras figuras retiradas del circuito. Fue su primera aparición pública con la raqueta en casi dos meses.
El suizo, de 45 años y retirado en 2022, se mostró distendido y con destellos de su mejor versión. La jornada incluyó risas, ovaciones del público y una remontada que cerró la noche china.
Un arranque a todo o nada
La acción comenzó con el formato de eliminación a un solo punto, conocido como one-point challenge. Federer se midió contra el exjugador y entrenador Wu Di, que lo sorprendió con una derecha larga y lo dejó afuera. Wu Di llegó a la final, donde cayó ante el neerlandés Paul Haarhuis, ex número 1 del mundo en dobles.
El plato fuerte: dobles con sabor a revancha
En el partido principal, Federer hizo dupla con la local Li Na, ex número 2 del mundo y dos veces campeona de Grand Slam. Juntos se impusieron por 10-6 a los hermanos rusos Marat Safin y Dinara Safin, la mejor tenista del mundo entre 2008 y 2009 y tres veces finalista de Major. El suizo había empezado mal, pero el equipo se recuperó y terminó festejando.
El dueño de 103 títulos en el Tour y 20 torneos de Grand Slam también se dio el gusto de compartir equipo con Marat Safin, ex número 1 y campeón del US Open 2005 y el Australian Open 2005, a quien había vencido en 10 de los 12 duelos que disputaron entre 2001 y 2009. La sociedad no salió como esperaba: Na y Safin se llevaron la victoria y les impidieron completar el festejo.
"Fue muy divertido estar en el mismo lado de la red que mi hermano de otra madre. Realmente lo disfruté y espero que todos también", dijo Federer tras el partido.
El momento más divertido llegó cuando el suizo se tiró al piso en señal de protesta mientras Safin y Na peloteaban desde el fondo sin incluirlo, lo que desató las risas de los presentes.
El homenaje previo en Shenzhen
Horas antes, Federer había vivido una jornada especial en Shenzhen. Invitado por su marca deportiva, On, participó del evento "On Thanks for Playing", que celebró la apertura de una nueva tienda en esa ciudad asiática. La actividad incluyó un intercambio con jóvenes talentos en una cancha flotante y un despliegue aéreo de 2.000 drones que iluminaron el cielo con su tradicional figura.
El regreso de Federer a las canchas se da en un contexto de exhibiciones y eventos promocionales, lejos de la competencia oficial que lo tuvo como protagonista durante más de dos décadas.