En septiembre 2024, un estudio de la Federación Porcina Argentina (FPA) reveló que el costo de la carne de cerdo es considerablemente menor que el de la carne vacuna, permitiendo al consumidor adquirir entre dos y tres kilos de cerdo por el precio de un kilo de vacuno.
Diferencia de precios en carnicerías
En los locales de carne, el asado bovino se cotiza en promedio a $23.000 por kilo, mientras que el pechito de cerdo alcanza $8.200. Con esa diferencia, el dinero destinado a un kilo de asado compra casi 2,8 kg de pechito. Otros cortes muestran relaciones similares: el bife angosto bovino a $18.000 frente al carré de cerdo a $8.200, lo que equivale a 2,2 kg de cerdo por cada kilo de vacuno. Las milanesas también presentan una brecha marcada; la nalga bovina cuesta $25.000, mientras que la de cerdo está en $10.000, permitiendo comprar 2,5 kg de cerdo por el mismo precio.
Precios en los grandes supermercados
En cadenas como Coto, Carrefour y Jumbo, la diferencia se mantiene aunque ligeramente menor. Un kilo de asado bovino se vende a $17.500, mientras que el pechito de cerdo está en $7.800, lo que brinda al comprador más de 2 kg de cerdo por cada kilo de vacuno. El carré de cerdo se ofrece a $7.600 frente al bife angosto a $17.500.
"La producción porcina creció un 3 % en 2025 y proyectamos un aumento cercano al 4 % para 2026", afirmó Agustín Seijas, director ejecutivo de la FPA.
Consecuencias en el consumo
El informe oficial de la Secretaría de Agricultura indica que en 2025 los argentinos consumieron 18,89 kg de carne de cerdo por habitante, frente a 49,72 kg de carne vacuna y 47,68 kg de aviar. El descenso del precio del cerdo, sumado a mejoras en genética y tecnología productiva, ha favorecido su adopción como alternativa más económica.
El escenario sugiere que la tendencia de sustitución entre proteínas continuará, impulsada tanto por la brecha de precios como por la expansión de la oferta porcina.