El Lada Niva encara la renovación más ambiciosa de su historia. El modelo que se sigue fabricando en Tolyatti bajo la denominación Niva Legend apunta a medirse con el Dacia Duster, el SUV de bajo costo que lidera las ventas en Europa. La estrategia no rompe con la tradición: conserva los 83 CV y la tracción con reductora que lo hicieron célebre.

La salida de Renault de AvtoVAZ en 2022 frenó varios proyectos de la automotriz, aunque el vehículo más antiguo de la línea sobrevivió al sacudón. La apuesta de la firma rusa es clara: en lugar de competir por potencia o tecnología, reivindica su ADN off-road como argumento de venta.

Medio siglo de una misma fórmula

El Niva nació en 1977 con una combinación poco habitual para la época: tracción 4x4 permanente sobre carrocería monocasco, cuando la mayoría de los utilitarios recurría a chasis de largueros. Esa arquitectura le permitió equilibrar peso, confort y desempeño fuera del asfalto, un balance que sostiene hasta el presente.

Junto al Legend convive el Niva Travel, una variante con una carrocería más próxima a la de un SUV tradicional, pero con la misma base mecánica. Ambos modelos comparten así la esencia del vehículo original.

Un rival de peso

El Duster se consolidó como referencia entre los SUV accesibles del mercado europeo. La intención de Lada es disputarle ese lugar con un producto que prioriza la capacidad todoterreno por sobre las prestaciones de motor. La renovación del Niva, entonces, se perfila como una pulseada entre dos concepciones distintas del auto económico.

El desafío para la marca será actualizar un modelo con casi cinco décadas de trayectoria sin traicionar los rasgos que le dieron identidad. La continuidad de los 83 CV y la reductora sugiere que la firma apostará a la fidelidad mecánica antes que a una ruptura con su legado.