El esquema de elecciones nacionales cada dos años trae dificultades para los oficialismos. En la Casa Rosada, monitorean con atención el panorama económico de cara al 2027. Hay confianza en los indicadores de la macro, pero algunas variables generan inquietud entre los estrategas políticos.
El nivel del riesgo país evidencia que el mercado, por ahora, descuenta que no existe una oposición lo suficientemente competitiva como para confrontar seriamente contra el Presidente. El equipo económico que comanda Luis Caputo parece haber querido dar todas las señales posibles de que el programa financiero tiene cubiertos todos sus compromisos para los vencimientos del año próximo.
Pero al interior de la Casa Rosada afirman que todavía no está resuelto otro frente: el político. Es una esfera que comenzará a ganar mayor preponderancia con el paso de los meses. Los responsables de la estrategia política de la Presidencia hacen otra lectura sobre la microeconomía. Los sectores que realmente están creciendo y los que están empujando la reactivación son todos los sectores que no tienen que ver con ‘la calle’ y las grandes urbes.
La recuperación en forma de K
La consultora financiera 1816 dedicó su briefing semanal a esta cuestión. Muestra una clara recuperación en forma de K: hay sectores que vuelan y sectores a los que todavía les cuesta traccionar. La actividad agropecuaria y el sector energético crecieron 15% y 27% desde nov-23, respectivamente, la industria, la construcción y el comercio todavía están con niveles inferiores a los del último mes de la era de Alberto Fernández.
La pregunta que se hacen quienes miran el clima político es cómo será ese proceso de absorción de la mano de obra que queda desocupada. Ese es un desafío grande, y la única forma de superar eso es que esté fragmentada la alternativa peronista.