La compra de Electronic Arts por parte del Saudi Arabian Investment Fund, junto a Silver Lake y Affinity Partners, se completó recientemente. Con la empresa bajo control saudí, la gran incógnita es qué pasará con el nuevo Mass Effect que BioWare tiene en desarrollo.

Contexto de la adquisición

La operación de privatización dejó a EA bajo la dirección de inversores extranjeros. La medida ha generado expectativas sobre la reorientación del portafolio, especialmente en los deportes y los eSports, sectores prioritarios para los nuevos dueños.

Lo que dice el analista de Newzoo

Emmanuel Rosier, quien dirigió la inteligencia de mercado en Newzoo y pasó nueve años al frente de EA, comentó en una entrevista con PC Gamer que "todo está abierto" respecto al futuro de los proyectos internos.

"Creo que hay muchas IP que a nadie le importan ahora mismo. Podrían venderlas o buscar estudios externos para explotarlas", afirmó Rosier.

El analista también señaló que la prioridad de los inversores será el fútbol europeo y los eSports, mientras que las franquicias menos rentables podrían quedar en el olvido.

Posibles destinos de las IP de EA

Según Rosier, títulos como Ultima o Wing Commander llevan años sin actividad y podrían ser licenciados o convertidos en juegos móviles. En medio de esa revisión, las propiedades de BioWare, incluida la esperada entrega de Mass Effect, son especialmente vulnerables.

"Podrían terminar el proyecto muy fácilmente si no representa un valor financiero claro", advirtió.

El analista recordó que el último gran éxito de la saga, Mass Effect Legendary Edition, revitalizó la marca, pero que la reciente entrega de Dragon Age: The Veilguard no alcanzó las expectativas.

Conclusión sobre BioWare

Rosier concluyó que, aunque ha trabajado mucho con BioWare, "puede pasar cualquier cosa" y la decisión final dependerá del apetito del nuevo accionariado por la narrativa de la franquicia.

"Lo creeré cuando lo vea", resumió el analista sobre el futuro del próximo Mass Effect.

En resumen, la incertidumbre persiste y los fanáticos deberán esperar a que los nuevos dueños definan su estrategia para la icónica serie.