En juntas directivas de empresas argentinas con alrededor de diez mil empleados, la mayoría de las decisiones sobre la incorporación de inteligencia artificial son tomadas por ejecutivos de 60 a 70 años. Estos líderes, con décadas de experiencia, se enfrentan al reto de adaptar sus organizaciones a una tecnología que avanza a gran velocidad.

El peso de la experiencia en la mesa directiva

Los directivos senior suelen preguntar: “¿Qué está ocurriendo y qué debo cambiar para no quedar rezagado?”. Esa inquietud surge después de treinta o cuarenta años de gestión y ante la percepción de que el ritmo de transformación supera su capacidad de lectura. En varias reuniones, se relata que un familiar de un socio desarrolló en una tarde una herramienta que en la empresa lleva semanas implementar. La reacción típica es sentir que se está quedando fuera, aunque la realidad suele ser que aún no se han desbloqueado los procesos internos.

"Sentimos que el tren avanza rápido y debemos adaptarnos", comentó un miembro del comité de dirección.

Jóvenes profesionales, la generación más afectada

Un estudio publicado por la Universidad de Stanford en agosto de 2025, titulado “Canarios en la mina de carbón”, reveló que la disminución de empleo vinculada a la IA generativa se concentra en trabajadores de 22 a 25 años, especialmente en roles de desarrollo de software y atención al cliente. Los puestos de entrada, antes puerta de acceso al mercado laboral, son los que más se reducen.

Más allá de la tecnología: la verdadera clave del éxito

Según estimaciones de Boston Consulting Group (BCG), en un proyecto de IA solo el 10 % corresponde a los algoritmos, otro 20 % a la infraestructura y los datos, y el 70 % restante depende de personas, procesos, cultura e incentivos. En la práctica, esto significa que siete de cada diez decisiones que determinan el éxito de una iniciativa de IA están relacionadas con la forma en que se organiza el equipo, no con la herramienta misma.

Los directores que logran resultados positivos dedican la mayor parte de su tiempo a facilitar la comunicación entre áreas, traducir requerimientos y desbloquear decisiones, más que a revisar modelos técnicos.

Perspectiva a futuro

Con una mayor esperanza de vida y mejor salud, los ejecutivos de 60 años pueden anticipar una o dos décadas más de actividad laboral. La pregunta que se plantea es si emplearán ese tiempo para preservar métodos tradicionales o para liderar la transformación digital con la experiencia que les caracteriza.

"Tenemos la oportunidad de guiar el cambio con lo que mejor sabemos hacer", afirmó un director senior.

La clave, según expertos, no es que los líderes aprendan a programar, sino que comprendan que la adopción de IA requiere una gestión integral de personas y procesos.