Lorena Giorgio, economista jefe y fundadora de Equilibra, advirtió en una entrevista reciente que el actual sistema de bandas cambiarias expone a Argentina a una posible suba del tipo de cambio de 25 %, sin que el Banco Central pueda intervenir a tiempo para detener la presión.
"El mantenimiento del esquema de bandas conlleva el fuerte riesgo de una suba del tipo de cambio de 25 % sin que el BCRA pueda, a priori, intervenir para frenar la corrida", afirmó Giorgio.
Riesgo del esquema cambiario
Según la economista, la política cambiaria se vuelve insostenible cuando el mercado percibe que el gobierno no cuenta con reservas auténticas. En este contexto, el acceso a dólares está prácticamente cerrado, lo que dificulta la emisión de los USD 5.000 millones que el Ejecutivo había proyectado obtener del mercado interno.
"Al Gobierno se le cerró el acceso al mercado en moneda extranjera y le resultará difícil emitir los USD 5.000 millones que proyectaba conseguir del mercado local", señaló.
Situación económica interna
El Producto Interno Bruto (PBI) se contrajo 0,6 % en el segundo trimestre y las proyecciones de mercado anticipan una caída del 1 % para el tercer trimestre. El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del INDEC mostró una caída de 2,9 %, reflejando la fragilidad de la actividad.
A pesar de este panorama, algunos analistas prevén una ligera reactivación en los próximos meses, con un crecimiento anual estimado entre 1,5 % y 2,5 % para fin de año, aunque con marcada heterogeneidad sectorial.
Factores externos y proyecciones a corto plazo
El entorno internacional tampoco brinda apoyo: la prolongación de la crisis en el estrecho de Ormuz, derivada del conflicto entre EE. UU., Israel e Irán, ha encarecido las materias primas y ha llevado a los bancos centrales a subir sus tasas de interés a niveles no vistos desde los años noventa.
Giorgio explicó que, aunque sectores como la minería, la energía y la agroindustria presentan alguna recuperación, el resto de la economía sigue deprimido, lo que se traduce en empleo bajo y poder de compra limitado.
Indicadores adelantados indican que en agosto la actividad podría haber registrado un repunte de 1,5 % mensual, tendencia que podría repetirse en septiembre, pero el cuarto trimestre se perfila como estancado, con un crecimiento anual inferior al 1,5 %, muy por debajo del 3,2 % esperado por el Relevamiento de Expectativas de Mercado a principios de año.
En conclusión, la combinación de incertidumbre externa, alta de tasas internacionales y la falta de políticas activas del gobierno crea un escenario de altibajos que complica cualquier rebote generalizado de la economía argentina.