El Instituto de Clima y Agua (INTA Castelar) informó que, a partir de este jueves, gran parte de las regiones agrícolas argentinas contará con dos semanas sin lluvias intensas, condición clave para avanzar en el último tramo de la cosecha de maíz y comenzar la siembra de girasol.
Evolución del pronóstico
El jueves se esperan chaparrones aislados en el norte pampeano y lluvias más copiosas sobre el sur de Córdoba. El viernes el frente de mal tiempo se desplazará al Litoral, generando tormentas en el centro y norte de Entre Ríos. El sábado la actividad se concentrará en Corrientes y San Luis, aunque sin aportes significativos de agua. El domingo el frente se intensificará sobre el norte de Corrientes, con posibilidad de tormentas fuertes, y el lunes se proyectan acumulados importantes en Misiones. Para el martes el sistema de tormentas abandonará el territorio argentino, permaneciendo solo en el sur de Brasil.
Qué implica para el campo
La ausencia de lluvias intensas durante la próxima quincena permitirá a los productores culminar la cosecha de maíz en la zona pampeana sin retrasos. Asimismo, brinda una ventana de tiempo segura para la siembra de girasol, que requiere condiciones secas para una buena germinación. Según el pronóstico, la primera semana de septiembre no mostrará lluvias relevantes en el centro, norte ni Litoral del país, reduciendo el riesgo de retrasos adicionales.
Perspectiva a corto plazo
Una vez que el frente de tormentas desaparezca el martes, la atención se trasladará al sur de Brasil, donde se anticipan los mayores acumulados de la semana. En Argentina, el clima se mantendrá estable, ofreciendo condiciones favorables para las actividades agrícolas previstas hasta finales de mes.