Don Benjamín, una de las principales productoras de genética bovina de Argentina, anunció que en octubre realizará su primera subasta de reproductores Wagyu, bajo la batuta del martillero Alfredo Mondino. La iniciativa llega tras un cuarto de siglo de inversión en la raza, que hoy genera animales de hasta 950 kg y con marcadores de marmoleo superiores a los de los bovinos británicos.

Una apuesta de larga data

Desde 2001 la compañía empezó a introducir la genética Wagyu mediante embriones y semen, complementando luego cruces con Angus. Actualmente administra 2 500 madres, la mayoría con niveles de pureza de 7/8, 15/16 o 31/32, y con más del 97 % de sangre wagyu. "La raza tiene una calidad y un valor muy superior", afirmó Esteban Marín, administrador general.

Manejo prolongado para mayor marmoleo

Los terneros se destetan entre los cinco y siete meses, alcanzando entre 180 y 200 kg. Después siguen en pasturas hasta los 18‑20 meses, cuando ingresan al feedlot por un período de 350 a 400 días. "El secreto es el tiempo", resumió Marín, quien añadió que la alimentación se adapta a los recursos locales para evitar picos de ganancia y favorecer un desarrollo uniforme de la grasa intramuscular.

En la escala japonesa de marmoleo (1‑12), los animales de Don Benjamín se sitúan habitualmente entre 7 y 9, y algunos han llegado a 10‑11, mientras que los bovinos británicos rara vez superan el 5.

Resultados y proyección de mercado

Los novillos terminados suelen pesar entre 800 y 850 kg, pero en los últimos meses se registraron ejemplares de 900 kg y el caso extremo de un animal vendido en 950 kg. La empresa procesa alrededor de 500 novillos Wagyu al año y comercializa la carne bajo la marca Kobe Beef Argentina.

Antes de la pandemia, el 70 % de la producción se exportaba; hoy la distribución está equilibrada, con cerca del 50 % destinado al exterior y el resto al mercado interno. Los destinos incluyen España, Italia, Francia, Alemania, Suiza, Angola y Perú, mayormente a restaurantes y hoteles de alta gama.

"El secreto es el tiempo", explicó Marín.
"La raza tiene una calidad y un valor muy superior y distinto del resto", agregó.

La primera subasta de reproductores, prevista para octubre, marca un nuevo paso comercial para la línea Wagyu de Don Benjamín, que busca consolidarse tanto en el mercado local como en el internacional.